Más de 29 comuneros de la comunidad misak permanecen retenidos por integrantes del pueblo nasa, tras el violento enfrentamiento armado registrado el jueves 21 de mayo en el sector La Ensillada, zona rural del municipio de Silvia, Cauca. La batalla campal, ocurrida en el corregimiento de Alto Méndez, dejó un saldo trágico de seis personas fallecidas —cuatro del lado misak y dos nasa—, así como más de 65 heridos, según el reporte entregado por el alcalde Juan Carlos López. El Ministerio de Defensa, tras un consejo de seguridad realizado la noche del mismo jueves, elevó la cifra de lesionados a más de un centenar. La retención de los comuneros misak se conoció la mañana del viernes 22 de mayo a través de un video en el que los afectados aparecen identificándose uno a uno, mientras permanecen bajo custodia de la comunidad nasa.
El origen del conflicto se remonta a una disputa por cerca de nueve mil hectáreas de tierras ancestrales, que se recrudeció en diciembre de 2025, cuando la comunidad nasa realizó un “posicionamiento” en el territorio en litigio. Desde entonces, las mesas de diálogo no lograron resolver las diferencias. El alcalde López calificó la situación como “una guerra entre hermanos por territorio” y señaló que, aunque no se descarta la posible infiltración de grupos armados, el enfrentamiento es entre dos comunidades indígenas hermanas que no han podido llegar a puntos de acuerdo. “Tristemente, sin poder llegar a puntos de acuerdo, se presentaron las situaciones de enfrentamientos en el día de ayer”, declaró el mandatario local.
Reacción del Gobierno y llamado al diálogo
El presidente Gustavo Petro convocó a una reunión urgente para el lunes 25 de mayo en Bogotá, con el objetivo de buscar una salida concertada al conflicto. En paralelo, la vicepresidenta Francia Márquez también ha ofrecido su mediación. El ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, hizo un llamado a la reflexión: “Este es un momento en el cual los pueblos indígenas deben mostrar lo mejor de su sabiduría ancestral para mantener la armonía. Invitamos a todas las comunidades indígenas de Colombia a expresar su rechazo a este enfrentamiento inconcebible entre dos pueblos indígenas hermanos y a abogar por un diálogo constructivo y pacífico”.
“Este es un momento en el cual los pueblos indígenas deben mostrar lo mejor de su sabiduría ancestral para mantener la armonía. Invitamos a todas las comunidades indígenas de Colombia a expresar su rechazo a este enfrentamiento inconcebible entre dos pueblos indígenas hermanos y a abogar por un diálogo constructivo y pacífico”.
Pedro Arnulfo Sánchez, ministro de Defensa
Por su parte, el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) emitió un comunicado en el que asegura que se han brindado todas las garantías necesarias para la permanencia de los retenidos, en el marco del respeto por los derechos humanos. “Desde el territorio se manifiesta que se han brindado todas las garantías necesarias para su permanencia, en el marco del respeto por los derechos humanos y los principios como pueblos”, señaló la organización. Agregaron que reiteran su disposición al diálogo para avanzar hacia una salida concertada y contribuir a restablecer la armonía y la convivencia entre los pueblos indígenas.
El docente e investigador nasa Leonardo Correa afirmó que los comuneros misak retenidos están siendo “atendidos bien” y se encuentran en buen estado de salud. Mientras tanto, la fuerza pública ya llegó al territorio para garantizar la seguridad y se instaló un puesto de mando unificado en la zona. El alcalde López confirmó que se ha hecho un llamado urgente al Gobierno nacional para que intervengan la Agencia Nacional de Tierras (ANT) y el Ministerio del Interior, con el fin de encontrar una solución definitiva a la disputa territorial que mantiene en vilo a estas dos comunidades.












