Juan Carlos Muñoz Agudelo, entrenador de la selección Colombia de fútbol de salón para sordos y también de la de Antioquia, celebró el título Panamericano conseguido en San Juan, Argentina, al afirmar que no existen diferencias entre entrenar esta modalidad y el futsal convencional. En entrevista posterior a la consagración histórica, el técnico destacó que trata a sus jugadores como a cualquier persona oyente, sin considerar su discapacidad, y que el entrenamiento se desarrolla de manera idéntica.
Colombia logró este inédito campeonato continental sin perder ante los favoritos, empatando con Argentina en un partido marcado por el ruido de los tambores que distraía a los jugadores, remontando 4-2 contra Brasil tras sacar un quinto jugador en un tiempo muerto clave, venciendo a Uruguay y enfrentando a Perú. Los deportistas, que también participan en competencias tradicionales en Antioquia, demostraron su valía en un torneo exigente donde la preparación mental y las particularidades comunicativas fueron esenciales para visibilizar esta disciplina.
Diferencias solo en la comunicación durante los partidos
Las únicas distinciones radican en la comunicación, que se realiza mediante señas visuales, lenguaje corporal y tiempos muertos estratégicos. Muñoz Agudelo explicó que durante los encuentros, cuando los jugadores pasan cerca, se les indica con gestos la salida o la forma de pararse, ya que no responden a gritos o llamadas por nombre. Las charlas tácticas previas al primer tiempo y en el descanso resultan cruciales, al igual que los tiempos muertos para reorganizar al equipo, como ocurrió en la remontada ante Brasil donde pidió la pausa y les indicó sacar el quinto jugador para asegurar la victoria.
“En el fútbol sala no cambia nada, es igual. Yo siempre los he tratado como convencionales, como personas oyentes, no como con su discapacidad. El entrenamiento es igual”
Juan Carlos Muñoz Agudelo, entrenador
El ambiente ruidoso, especialmente los tambores durante el duelo con Argentina, afectaba la concentración de los jugadores, quienes se distraían mirando hacia los lados. No obstante, estas adaptaciones permitieron a Colombia alzarse con el oro panamericano, un hito que pone en relieve las fortalezas de esta selección y la dedicación de su cuerpo técnico.
“Ellos no te escuchan. Si vos los gritás o los llamás por su nombre, no lo escuchan. Cuando pasan por el lado de uno se hace una seña de qué salida tienen que hacer o cómo tienen que parar. Aquí lo más importante es la charla antes del primer tiempo y la charla del segundo tiempo. Pedí el tiempo y les dije que íbamos a sacar el quinto. Con el quinto le ganamos a Brasil. Ellos escuchan el ruido de los tambores y se desconcentran mucho. Entonces van mirando para los lados”
Juan Carlos Muñoz Agudelo, entrenador
Este triunfo no solo celebra el talento deportivo, sino que también invita a mayor reconocimiento para el fútbol de salón para sordos, donde la igualdad en el entrenamiento convive con innovaciones comunicativas que potencian el rendimiento en la cancha.












