Germán Vargas Lleras, el exvicepresidente de Colombia y fundador de Cambio Radical, vivió una profunda tristeza al perder a su querido bulldog francés Mancho, conocido como Mancho Vargas, quien falleció el 9 de junio de 2025 a los nueve años de edad. Esta pérdida remueve un doloroso recuerdo de 2011, cuando dos pastores alemanes de su propiedad, Urcos y Rex, ambos de apenas cinco meses y regalados por su esposa Luz María Zapata procedentes de Berlín, murieron envenenados de manera premeditada durante un adiestramiento en la estación de Carabineros de Bogotá. El envenenamiento fue obra de un agente policial motivado por venganza contra un mando superior, un hecho que Vargas Lleras nunca mencionó públicamente y por el cual rechazó la compensación ofrecida por la Policía, que incluía dos nuevos perros importados, optando en su lugar por adoptar a Mancho poco después.
Mancho no solo se convirtió en un compañero inseparable, sino también en el padre de Toño Vargas y Henry Vargas, dos bulldogs franceses que han continuado alegrando la vida familiar. Toño, nombrado en honor al hermano de Vargas Lleras José Antonio, y Henry, por su hermano Enrique, acompañaron las exequias del exvicepresidente el 11 de mayo en la Catedral Primada y el Palacio San Carlos en Bogotá, luciendo arneses y prendas de vestir. Toño, de pelaje negro, y Henry, de color arena, capturaron la atención en un video difundido el 6 de noviembre de 2024, resurgiendo así la historia de la familia canina de Vargas Lleras, quien sobrevivió atentados de las Farc-EP antes de fallecer por cáncer.
Los inseparables compañeros de Vargas Lleras
Los perros, apodados Los Manchos Vargas, eran habituales en la oficina de Vargas Lleras, donde el exvicepresidente los describía con cariño. Toño era el más consentido y querido, mientras que Henry destacaba como el más divertido por su naturaleza destructora, cogiendo todo a su paso y paseándose por el apartamento y la oficina, motivando a todos a interactuar con él. Mancho, por su parte, era el más tragón de la familia. Cada noche, antes de acostarse, Vargas Lleras les daba un premio especial: unas galletitas que les fascinaban. Germán Córdoba, actual director de Cambio Radical, ha mantenido viva esta tradición familiar en el ámbito político.
“Que tristeza, hoy se murió Manchito. Este perrito nos alegró la vida por nueve años. Por fortuna, le sobreviven Toño y Henry, ambos hijos de Mancho Vargas”
Germán Vargas Lleras, exvicepresidente
“Los Manchos Vargas vienen a trabajar a mi oficina. El papá es Mancho Vargas, que tiene dos hijos, Toño Vargas y Henry Vargas. Toño se llama Toño por mi hermano José Antonio y Henry por mi hermano Enrique”
Germán Vargas Lleras, exvicepresidente
Esta anécdota canina ilustra el lado humano de un político controvertido pero entrañable con su familia peluda, cuya historia trasciende el tiempo y resurge en momentos de duelo, recordando no solo las alegrías sino también las tragedias como el envenenamiento en las instalaciones policiales que marcó el inicio de esta dinastía de bulldogs franceses.












