La escasez prolongada de Acpm en los departamentos de Vaupés, con epicentro en Mitú, y Guainía ha desencadenado racionamientos de energía eléctrica, intermitencia en el suministro de agua potable y una parálisis total del transporte, agravando la crisis humanitaria en la Amazonía colombiana. La Central de Energía del Vaupés suspendió la generación eléctrica hace más de diez días debido a la falta de combustible, mientras el Gobierno Nacional, a través del ministro de Minas y Energía Edwin Palma, coordina con la Fuerza Aeroespacial Colombiana el envío aéreo de Acpm utilizando aeronaves Hércules C-130 para paliar la emergencia.
La imposibilidad de transportar combustibles por vía fluvial, causada por los bajos niveles de los ríos y complicada por incidentes de orden público, ha forzado esta medida logística extrema. Hasta el momento, se han transportado más de seis mil galones por aire, con un envío total proyectado de 27 mil galones, y la Central de Energía del Vaupés espera confirmar el cierre de la semana para normalizar operaciones. Esta situación coincide con el desabastecimiento de gasolina, que se repone semanalmente pero se agota en cuestión de horas, afectando gravemente la movilidad en estas regiones aisladas donde el Acpm es esencial para la generación eléctrica, el bombeo de agua y el transporte de alimentos y medicamentos.
Impactos en servicios básicos y riesgos sanitarios
La dependencia crítica del Acpm en estas zonas ha generado riesgos sanitarios serios, con limitaciones en centros de salud, comercio paralizado y dificultades en la respuesta a emergencias. Habitantes de Mitú, citados por La Fm, denuncian la gravedad de la intermitencia en agua y energía, que amenaza la vida cotidiana. En paralelo, el Decreto 1428 de 2025 establece precios diferenciales para el diésel, excluyendo vehículos particulares, diplomáticos y oficiales, con una transición de seis meses que inicia en 75 municipios y mantiene subsidios para el transporte público de carga y pasajeros, aunque podría elevar el precio del diésel por encima de los tres mil pesos por galón.
«el subsidio a los combustibles debe estar donde cumple una función social. Proteger al transporte público es proteger el empleo, la producción y el costo de vida de millones de familias»
Edwin Palma, ministro de Minas y Energía
David Jiménez Mejía, presidente de Comce, advierte sobre riesgos de distorsiones por la aplicación fragmentada del decreto en municipios específicos. Esta crisis resalta las vulnerabilidades logísticas en la Amazonía, según fuentes como Reuters, Invias, Colprensa e Infobae Colombia, subrayando la urgencia de soluciones integrales para evitar mayores impactos humanitarios.















