Expertos de la compañía de ciberseguridad Eset, liderados por el investigador de seguridad informática Mario Micucci de Eset Latinoamérica, han revelado que los primeros 15 minutos posteriores a un hackeo en una cuenta bancaria son cruciales para minimizar daños y evitar pérdidas mayores. En Colombia, donde se han reportado numerosos accesos no autorizados a cuentas bancarias y servicios digitales, esta guía de acciones inmediatas busca frenar el avance de los ataques, que operan en etapas definidas y pueden derivar en robos de fondos, datos sensibles o incluso el control total de las cuentas afectadas.
La recomendación es actuar con precisión por intervalos de tiempo: en los primeros dos minutos, desconectar inmediatamente de internet para cortar la conexión del atacante; entre los minutos tres y seis, cambiar la contraseña desde un dispositivo seguro y activar la autenticación en dos pasos o 2FA; de los siete a los diez minutos, revisar todas las cuentas vinculadas como correos electrónicos, WhatsApp, redes sociales y banca para detectar irregularidades; entre los once y trece minutos, escanear el dispositivo con un antivirus actualizado; y finalmente, en los últimos dos minutos, del catorce al quince, reportar el incidente al banco y las autoridades correspondientes. Estos pasos, detallados en una guía publicada por WeLiveSecurity, responden al aumento de hackeos causados principalmente por credenciales robadas, phishing o malware en dispositivos infectados.
La importancia de la rapidez frente al pánico
Los riesgos de estos incidentes incluyen retiros no autorizados de dinero, solicitudes fraudulentas de créditos y el robo de información personal que compromete no solo la banca, sino también emails y aplicaciones de mensajería. Mario Micucci enfatiza que la mayoría de accesos provienen de engaños como correos sospechosos o software malicioso, y subraya la necesidad de hábitos preventivos como contraseñas únicas y robustas, actualizaciones constantes de software, uso de escáneres de seguridad y precaución extrema con mensajes dudosos.
“Un hackeo de una cuenta funciona como un proceso: tiene etapas. Entonces, accionar rápido es clave, ya que el ataque podría quedar en la nada, o tener un impacto mínimo. Es decir, marca la diferencia entre que todo quede en una anécdota, o la pérdida de datos sensibles y dinero”
Mario Micucci, investigador de seguridad informática de Eset Latinoamérica
En este contexto de creciente amenaza digital en Colombia, los especialistas de Eset insisten en que la seguridad no es solo reactiva, sino proactiva. Contar con un plan reduce el pánico inicial, que suele ser el primer obstáculo, y puede transformar un potencial desastre en un incidente manejable, ahorrando tiempo, dinero y preocupaciones innecesarias.
“Frente a un hackeo, los primeros enemigos suelen ser el pánico y la ansiedad. Por eso, contar con un plan de acción permite tomar mejores decisiones. Actuar rápido puede marcar la diferencia entre un incidente aislado y un problema con consecuencias más graves. La seguridad no se trata solo de reaccionar cuando algo falla, sino de incorporar buenos hábitos para reducir la superficie de ataque, como contraseñas únicas, autenticación en dos pasos y dispositivos protegidos. Estas acciones pueden significar ahorro de tiempo, dinero y preocupaciones.”
Mario Micucci, Eset











