La Policía Nacional de España y la Armada Española, en colaboración con la DEA de Estados Unidos y la Policía Federal de Brasil, llevaron a cabo el 11 de enero de 2026 una exitosa operación en aguas internacionales del océano Atlántico, a más de 500 kilómetros de las islas Canarias, donde decomisaron 9.994 kilos de cocaína ocultos en 294 fardos bajo toneladas de sal común en un carguero procedente de Brasil con destino a Europa. El abordaje fue realizado desde el buque de acción marítima Rayo, en el marco de una investigación que apunta a un posible origen del cargamento en Colombia o Venezuela, con transbordo en Brasil.
Esta incautación representa la mayor cantidad de cocaína decomisada en alta mar en la historia de España, superando el anterior récord de 7.500 kilos intervenidos en el buque Tammsaare en 1999. El método de ocultamiento, utilizando sal en rutas de baja fiscalización, involucró tripulaciones multinacionales y destaca la presión de los operativos marítimos estadounidenses en el Caribe, que han modificado las rutas del narcotráfico hacia el Atlántico.
Cooperación internacional y declaraciones oficiales
La Fiscalía española ha abierto investigaciones con apoyo de autoridades colombianas para determinar el origen exacto del cargamento, en un contexto de creciente coordinación contra el tráfico de estupefacientes. Jesús Javier Plata, subdelegado del Gobierno en Santa Cruz de Tenerife, subrayó la importancia de esta alianza global en la lucha antidrogas.
«la cooperación internacional fue esencial para el éxito de la intervención»
Jesús Javier Plata, subdelegado del Gobierno en Santa Cruz de Tenerife
Por su parte, Alberto Morales, jefe de la Brigada Central de Estupefacientes, contextualizó la magnitud de la operación al compararla con hitos históricos del narcotráfico marítimo español.
«desde el año 1999, cuando se intervino el buque ‘Tammsaare’ con 7.500 kilos de cocaína, no se había realizado una incautación de estas dimensiones en aguas internacionales»
Alberto Morales, jefe de la Brigada Central de Estupefacientes
Este decomiso no solo representa un golpe significativo a las redes de narcotráfico transnacionales, sino que refuerza la efectividad de las estrategias marítimas conjuntas en un escenario donde las rutas atlánticas ganan relevancia ante la vigilancia intensificada en otras zonas.

















