Diana Riveros, esposa del represente a la Cámara Diógenes Quintero, reveló impactantes detalles del accidente aéreo fatal que cobró la vida de su esposo el 28 de enero de 2026, durante un vuelo de la aerolínea Satena en la ruta entre Cúcuta y Ocaña, en el Norte de Santander. El suceso, que dejó 13 pasajeros y dos tripulantes fallecidos, comenzó con la pérdida de comunicación y radar del avión tras apenas 17 minutos de vuelo, mientras la aplicación de seguimiento mostraba la aeronave dando vueltas en el municipio de Ábrego. Riveros compartió esta información en el programa Relatos al Límite de Blu Radio, destacando cómo la comunidad local protegió el cuerpo de Quintero y cómo fue identificado gracias a un tatuaje de la cara de su padre, realizado hace 12 años, el mismo día en que este falleció un 28 de enero.
Riveros se enteró de la tragedia por llamadas de amigos y búsquedas frenéticas en redes sociales y aplicaciones de rastreo, inicialmente alimentadas por reportes de posibles heridos que luego fueron descartados por la Gobernación. La primera comunicación oficial llegó a la 1:30 p.m., cuando el gobernador le confirmó la devastadora noticia: el avión se había estrellado y no había sobrevivientes. El cuerpo de Quintero fue hallado por su propio hermano en la zona de la caída, identificado no solo por el tatuaje grande e intacto del rostro paterno, que quedó destapado, sino también por la ropa con los números de su fórmula electoral y una billetera que contenía su cédula.
La dignidad protegida por la comunidad
Uno de los aspectos más emotivos relatados por Diana Riveros fue la reacción de la comunidad en la zona del accidente, que formó un escudo humano alrededor del cuerpo del congresista para preservarle la dignidad. Mientras muchos intentaban grabar videos o tomar fotografías, los locales se enfrentaron a ellos, cubrieron el cadáver y lo resguardaron hasta su traslado en unidades de Policía Militar Urbana.
«Lo protegieron y es algo que valoro, Dios mío, eternamente, porque muchos querían grabar, tomar fotografías, y ellos se pelearon con todos, lo taparon, lo protegieron, buscaron la manera de esa dignidad».
Diana Riveros, esposa de Diógenes Quintero
Viajes rutinarios que terminaron en tragedia
Para la familia Quintero, estos vuelos cortos eran parte de la rutina diaria, incluso los realizaban juntos, y se mostraban contentos por la nueva conexión aérea con Ocaña. La tragedia interrumpió abruptamente esta normalidad, dejando un vacío profundo en la región donde Quintero era una figura destacada.
«Para nosotros era una rutina, esos viajes, inclusive los hacíamos juntos. Estábamos muy contentos de tener la oportunidad de que ya Ocaña estuviera conectada con estos trayectos».
Diana Riveros, esposa de Diógenes Quintero
El accidente de la aeronave Satena, con 15 personas a bordo, sigue generando conmoción en el país, mientras las autoridades investigan las causas de la pérdida de radar y la trayectoria errática captada en tiempo real.















