La Electrificadora de Santander, ESSA, suspenderá el suministro eléctrico en múltiples localidades del departamento de Santander el próximo lunes 23 de febrero, entre las 07:00 y las 18:00 horas, para realizar trabajos de mantenimiento preventivo, correctivo y remodelación de redes, con el objetivo de mejorar la calidad y confiabilidad del servicio, así como garantizar la seguridad del personal. Estas interrupciones programadas afectarán a barrios, urbanizaciones y veredas en municipios como Bucaramanga, Barrancabermeja, Piedecuesta, Puente Nacional, La Paz, Girón, Sucre, El Carmen de Chucurí, San Vicente de Chucurí, Charta, Charalá, Barichara, Hato, Oiba, Ocamonte, Cimitarra, Sabana de Torres, Aratoca, San Andrés, Villanueva, Zapatoca, Bolívar y Barbosa.
En total, se han programado 36 cortes, aunque uno fue cancelado en la vereda Colacote de Charalá, previsto inicialmente entre las 08:00 y las 09:00. Entre los ejemplos de las suspensiones destacan en Bucaramanga el sector Villas de San Ignacio, específicamente en el barrio 20 de Mayo, de 07:30 a 09:15 para mantenimiento preventivo, y el barrio Alfonso López en las calles 34 y 35 con carrera 7, de 09:30 a 11:15 para trabajos similares; en Piedecuesta, la vereda El Jazmín enfrentará una interrupción desde las 07:00 hasta las 16:00; mientras que en Barrancabermeja, la urbanización Jerusalén estará sin servicio de 07:00 a 17:00.
Recomendaciones para minimizar impactos
ESSA realiza estas labores de manera frecuente como parte de la actualización constante del sistema eléctrico regional y aconseja a los usuarios desenchufar equipos electrónicos para evitar daños por picos de voltaje al restablecerse el servicio, así como evitar actividades que dependan de la electricidad durante los horarios indicados. Entre las sugerencias de la empresa para reducir el consumo y optimizar recursos se encuentran el uso de bombillas LED, la disminución en el empleo de electrodomésticos, apagar luces innecesarias, aprovechar la luz natural y revisar el estado de los aparatos eléctricos.
Estas medidas preventivas buscan no solo fortalecer la infraestructura, sino también promover un uso responsable de la energía en medio de las interrupciones inevitables, garantizando un servicio más estable a largo plazo para los habitantes de Santander.















