En medio de versiones que apuntaban a un posible cierre de la mesa de diálogos de paz urbana en el Valle de Aburrá tras los resultados de las elecciones presidenciales del 21 de junio, voceros de estructuras armadas organizadas del crimen de alto impacto solicitaron formalmente que Abelardo de la Espriella continúe liderando el proceso. La petición se conoció luego de una reunión clave realizada el 23 de junio en el Centro Penitenciario La Paz, en Itagüí, donde la delegación de paz urbana, junto a los actores armados y el Movimiento Social por la Paz Urbana, acordaron construir un informe de avances a tres voces que será presentado como parte del empalme entre el gobierno saliente y la nueva administración que asumirá el poder.
La incertidumbre se disparó el 24 de junio, cuando un informe periodístico sugirió que la paz urbana en Antioquia podría llegar a su fin debido al cambio de gobierno. Sin embargo, la senadora Isabel Zuleta, quien coordina el espacio sociojurídico, salió al paso y negó tajantemente que se hubiera tomado una decisión de cierre, aclarando que el encuentro del 23 de junio fue precisamente para definir la ruta de empalme. En un comunicado oficial, la delegación de paz urbana confirmó que “el día de ayer, 23 de junio de 2026, la delegación de paz urbana hizo presencia en el Centro Penitenciario La Paz (Itagüí), con el propósito de definir la ruta para la construcción de un informe sobre los avances del espacio de conversación sociojurídico de Medellín y el Valle de Aburrá. A partir de esto, tomamos la decisión de estructurar el documento a tres voces: Delegación del Gobierno, voceros de las estructuras armadas organizadas del crimen de alto impacto y el Movimiento Social por la Paz Urbana”.
Llamado a la continuidad del proceso
En medio de la controversia, la Corporación para la Paz y el Desarrollo Social (Corpades) emitió su propio comunicado solicitando al Gobierno nacional un pronunciamiento claro sobre el futuro de la mesa. No obstante, la delegación de paz fue enfática al señalar que el proceso no se detendrá. “Continuaremos actividades, no cerraremos ningún proceso porque tanto la delegación del Gobierno nacional como los voceros de las estructuras armadas organizadas del crimen de alto impacto coincidimos en que este debe continuar. Hemos recibido innumerables solicitudes y manifestaciones de apoyo de organizaciones de la sociedad civil, organizaciones comunitarias y el Movimiento Social de Paz Urbana de no claudicar en el propósito de la paz para Medellín y el Valle de Aburrá”, expresaron en el comunicado.
“Solicitamos que este esfuerzo de construcción de paz urbana continúe, considerándolo un escenario crucial para la estabilidad de Medellín y el Valle de Aburrá, esto demostrado con logros concretos en el desescalamiento de las violencias”
Comunicado de la delegación de paz urbana
La petición de que Abelardo de la Espriella siga al frente de la delegación del Gobierno nacional surge en un contexto político complejo, donde tanto el alcalde de Medellín como el gobernador de Antioquia se han manifestado en contra de la mesa de negociación. A pesar de las resistencias, la delegada del gobierno saliente indicó que se elevará una solicitud formal para que el nuevo presidente electo dé continuidad al diálogo, mientras que las estructuras armadas ya manifestaron estar preparadas para el proceso de empalme. Corpades, por su parte, mantiene su exigencia de que las autoridades aclaren definitivamente el futuro de estos espacios de negociación en el Valle de Aburrá.












