Estudiante dormía en su carro y fue remolcado por una grúa en Bogotá

Compartir en redes sociales

Un estudiante de la Universidad de los Andes vivió una insólita odisea en una tarde reciente en Bogotá, cuando despertó en la plataforma de una grúa mientras su vehículo era remolcado con él en su interior. El joven, que había pasado la noche en vela y se había estacionado cerca del campus universitario para descansar entre clases, se acomodó en el asiento del conductor y se quedó profundamente dormido. Lo que siguió fue un operativo de tránsito que terminó con el automóvil inmovilizado y trasladado a los patios de Álamos, en el occidente de la ciudad, sin que los operarios de la grúa notaran que había una persona dentro.

De acuerdo con versiones del propio estudiante citadas en el relato de los hechos, el momento de mayor confusión ocurrió cuando sintió que su carro empezaba a moverse de manera extraña. Al abrir los ojos, descubrió que la grúa ya había elevado el vehículo a la plataforma y avanzaba por las calles de Bogotá. En medio del sobresalto, sostuvo que pidió a los trabajadores que detuvieran el traslado, pero la solicitud no fue atendida y el recorrido continuó hasta el parqueadero oficial. El incidente requirió la intervención de la Policía Nacional, y la situación se extendió durante varias horas hasta que se resolvió la entrega del automóvil y se aclararon las circunstancias del insólito episodio.

Una siesta que terminó en los patios de tránsito

El hecho, que se ha vuelto viral en redes sociales, contrasta con la rutina de centenares de estudiantes que estacionan sus vehículos cerca de la Universidad de los Andes mientras asisten a clases o aprovechan para descansar en jornadas académicas extensas. En este caso, el joven había trasnochado la noche anterior y decidió dormir un rato en el carro, sin imaginar que su vehículo sería objeto de una operación de inmovilización. Los funcionarios encargados de la grúa no advirtieron la presencia del estudiante en el interior durante la maniobra de carga, lo que convirtió el traslado en una experiencia inesperada para todos los involucrados.

El vehículo fue finalmente depositado en los patios de Álamos, donde el estudiante tuvo que esperar la llegada de las autoridades para formalizar los trámites correspondientes. Aunque no se reportan cifras sobre el valor de la multa o los costos asociados a la inmovilización, el caso dejó en evidencia las fallas en los protocolos de revisión de los vehículos antes de ser remolcados por las grúas de la ciudad. La Secretaría de Tránsito de Bogotá, que difundió la imagen asociada a la noticia, no se pronunció oficialmente sobre las medidas que se tomarán para evitar que situaciones similares vuelvan a ocurrir.

Sigue leyendo