Estudio de Universidad del Rosario descarta efectos negativos de impuestos a ultraprocesados en empleo colombiano

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Un estudio liderado por la Universidad del Rosario, con participación de economistas como Paul Rodríguez y la investigadora Mayra Saenz, junto a Luis Fernando Gómez y Mercedes Mora de la Universidad Javeriana, ha descartado cualquier impacto negativo de los impuestos a bebidas azucaradas y alimentos ultraprocesados, así como del etiquetado frontal, en el empleo y las empresas colombianas entre 2022 y 2024. Esta conclusión contradice las advertencias de gremios como la ANDI y Fenalco, que pronosticaban caídas en ventas, despidos masivos y cierres empresariales. El análisis, publicado a inicios de diciembre de 2025 en la revista de la Universidad del Rosario y actualmente en revisión para otras publicaciones, evaluó el mercado laboral nacional respondiendo directamente a esas alertas sobre efectos en manufactura, comercio, distribución y hogares de bajos ingresos.

Los investigadores emplearon metodologías rigurosas como comparaciones antes y después de la implementación de las medidas —impuestos desde 2022 y etiquetado frontal en noviembre de 2023—, contrastes entre sectores y modelos de control sintético, basados en datos de la fuerza laboral colombiana. Respaldado por el Global Food Research Program de la Universidad de Carolina del Norte, el estudio no detectó despidos masivos, reducciones salariales, aumentos en la informalidad ni crisis laborales o empresariales.

Resultados que desafían las previsiones gremiales

Entre los hallazgos clave, se observó un aumento de cerca de una hora más por semana en las horas trabajadas en el sector de bebidas, efecto más visible en mujeres, zonas rurales y ocupaciones administrativas, lo que sugiere una reorganización interna de procesos productivos. Los cambios en empleo, ingresos e informalidad resultaron pequeños, no sistemáticos y estadísticamente indistinguibles de cero. Las empresas del sector se adaptaron rápidamente produciendo sustitutos saludables como bebidas sin azúcar y agua embotellada, manteniendo la estabilidad sin los perjuicios pronosticados.

«las políticas de salud alimentaria pueden coexistir con la estabilidad laboral y empresarial, permitiendo avanzar hacia un consumo más saludable sin perjudicar a la industria»

Paul Rodríguez, economista de la Universidad del Rosario

Estas evidencias refuerzan que las medidas de salud pública no solo son viables, sino que fomentan ajustes positivos en la industria, como lo demuestra la ausencia de crisis y el leve incremento en horas laborales. El trabajo invita a priorizar políticas que equilibren nutrición y economía, demostrando que es posible avanzar hacia hábitos más saludables sin arriesgar la estabilidad empresarial en Colombia.

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