El euro inició la jornada de este 13 de julio cotizando en un promedio de 3.704,44 pesos colombianos, según el reporte de mercado de Dow Jones. La moneda común europea experimentó una ligera variación del 0,02% frente al cierre anterior, que se ubicó en 3.703,75 pesos, lo que refleja un comportamiento estable en la apertura de la divisa en el mercado colombiano.
En una perspectiva más amplia, el euro acumula una variación semanal positiva del 0,71%, aunque en el último año ha registrado una caída significativa del 18,2%. La volatilidad actual del tipo de cambio se sitúa en 11,77%, un nivel inferior al de referencia del 18,27%, lo que indica un periodo de relativa estabilidad en el mercado cambiario. De hecho, la tendencia del euro ha sido positiva durante los últimos tres días, consolidando un leve repunte en su cotización frente al peso colombiano.
Proyecciones y contexto económico
De acuerdo con proyecciones del Grupo Cibest de Bancolombia, el precio del dólar en Colombia promediará 3.878 pesos en 2026. Esta estimación se da en un contexto donde el peso colombiano se apreció un 14% frente al dólar durante 2025, impulsado por factores como la reducción de tasas de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos, que ubicó su tasa en el rango de 3,50% a 3,75%. Por su parte, el Banco de la República mantiene su tasa de intervención en 9,25%, lo que sigue marcando un diferencial importante con la política monetaria estadounidense.
Sin embargo, el panorama no está exento de riesgos. Entre los principales factores que podrían afectar la cotización del peso colombiano se encuentran la incertidumbre fiscal, el reciente recorte en la calificación soberana de Colombia y el proceso electoral que se avecina. Estos elementos han generado cautela entre los inversionistas y analistas del mercado cambiario.
Vale la pena recordar que el peso colombiano (COP), controlado por el Banco de la República, circula en monedas de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos, siendo las denominaciones de 500 y 1.000 de carácter bimetálico. En este contexto, la cotización del euro y el dólar sigue siendo un termómetro clave para la economía nacional, especialmente en un año marcado por ajustes macroeconómicos y expectativas electorales.












