El euro abrió este 10 de agosto cotizándose en 3.651,8 pesos colombianos, un incremento del 0,1% frente al cierre anterior de 3.648,22 pesos, en medio de una volatilidad cambiaria que alcanza el 27,31%, muy por encima del nivel de referencia del 19,82%. Este comportamiento, registrado por Dow Jones, refleja una marcada inestabilidad en el mercado cambiario colombiano, aunque la moneda europea acumula una tendencia positiva durante los últimos dos días frente al peso colombiano. En lo que va de la semana, el euro registra una variación del 2,48%, mientras que en términos anuales presenta una caída del 18,79%.
Proyección del dólar para 2026
De acuerdo con el informe de mercado cambiario del Grupo Cibest de Bancolombia, citado por Valora Analitik, el dólar estadounidense se proyecta en un promedio de 3.878 pesos colombianos para 2026. Esta estimación se sustenta en la debilidad global de la divisa estadounidense, el flujo constante de remesas y las expectativas de ajustes en las tasas de interés tanto de la Reserva Federal como del Banco de la República. El peso colombiano se ha apreciado un 14% frente al dólar durante 2025, en un contexto donde el índice DXY, que mide la fortaleza del billete verde frente a otras monedas, ha caído un 9%.
El diferencial de tasas entre la Fed, que se ubica entre 3,50% y 3,75%, y el Banco de la República, con una tasa del 9,25%, continúa siendo un factor clave para estrategias de carry trade que atraen capital extranjero. Sin embargo, el panorama no está exento de riesgos. La incertidumbre fiscal, el reciente recorte en la calificación soberana de Colombia y la proximidad del proceso electoral son factores que podrían presionar al alza la tasa de cambio en 2026, según analistas del mercado.
Contexto del mercado cambiario colombiano
El peso colombiano, moneda de curso legal controlada por el Banco de la República, circula en denominaciones de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos. Las monedas de 500 y 1.000 pesos son bimetálicas, diseñadas para evitar falsificaciones, y sus diseños aluden a la biodiversidad del país, con figuras como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama. Cabe recordar que la moneda de 1.000 pesos circuló entre 1996 y 2002, pero perdió popularidad debido a su facilidad de falsificación. En el frente macroeconómico, el mercado anticipa posibles incrementos en la tasa de interés del Banco de la República asociados al aumento del salario mínimo, lo que añade otra variable a la ya compleja dinámica cambiaria.










