El euro abrió este 21 de julio cotizándose en 3.703,85 pesos colombianos, registrando una variación positiva del 4,08 % frente al cierre anterior de 3.558,5 pesos, según el reporte de Dow Jones. Este movimiento ubica la moneda europea en su segundo día consecutivo de aumento, con una volatilidad actual del 49,09 %, significativamente superior a la de referencia que se sitúa en 19,47 %, lo que refleja un entorno de alta inestabilidad cambiaria. En el mismo contexto, el Grupo Cibest de Bancolombia, citado por Valora Analitik, proyecta que el dólar estadounidense promediará 3.878 pesos colombianos durante 2026, respaldado por una tendencia de apreciación del peso colombiano que en lo corrido de 2025 alcanza el 14 % frente al billete verde.
La variación semanal del euro asciende al 3,49 %, mientras que en el acumulado interanual la moneda europea presenta una caída del 17,46 %. Este comportamiento contrasta con la fortaleza que ha mostrado el peso colombiano, impulsada por factores como el diferencial de tasas de interés entre la Reserva Federal de Estados Unidos, que se ubica entre 3,50 % y 3,75 %, y el Banco de la República, que mantiene su tasa en 9,25 %. Dicho margen ha favorecido estrategias de carry trade que atraen capital extranjero hacia Colombia.
Proyección del dólar para 2026 y factores determinantes
El informe de Bancolombia, elaborado por su grupo de análisis de mercado cambiario, sostiene que la proyección del dólar a 3.878 pesos promedio para 2026 se fundamenta en la debilidad global de la divisa estadounidense, evidenciada en la caída del índice DXY del 9 %. A esto se suma el flujo constante de remesas y las expectativas de ajustes en las tasas de interés locales. Sin embargo, los analistas advierten sobre riesgos importantes para el próximo año, como la incertidumbre fiscal tras el reciente recorte en la calificación soberana de Colombia por parte de una agencia global, y el proceso electoral que podría generar volatilidad adicional en los mercados. La política comercial de Estados Unidos también se perfila como un factor de incertidumbre que podría alterar el comportamiento esperado del tipo de cambio.
En cuanto a la moneda de curso legal en Colombia, controlada por el Banco de la República, circulan monedas de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos, estas últimas bimetálicas y diseñadas con alusiones a la biodiversidad colombiana, como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama. Las monedas de 1.000 pesos, introducidas entre 1996 y 2002, perdieron popularidad debido a problemas de falsificación. Este contexto numismático recuerda que, más allá de las cifras macroeconómicas, el peso colombiano sigue siendo un símbolo de la identidad nacional en medio de un panorama cambiario en constante evolución.












