El euro inició la jornada de este jueves 10 de julio con una cotización de 3.736,64 pesos colombianos, lo que representa un incremento del 2% en comparación con el cierre anterior de 3.663,2 pesos. Así lo reportó Dow Jones, proveedor de datos de cotización, en una jornada que refleja la volatilidad cambiaria que ha caracterizado al mercado colombiano durante las últimas semanas. La variación semanal de la moneda europea se sitúa en un 0,49%, mientras que en términos interanuales acumula una caída del 17,62%.
El contexto de esta apertura está marcado por una volatilidad del tipo de cambio del 18,6%, apenas por encima del 18,4% registrado previamente. La tendencia positiva del euro frente al peso responde a un día consecutivo de alzas que viene arrastrando desde la sesión anterior, en medio de un escenario global donde el dólar estadounidense muestra debilidad y el peso colombiano se ha apreciado un 14% durante 2025.
Proyección de Bancolombia para 2026
El Grupo Cibest de Bancolombia, en un informe citado por Valora Analitik, proyectó que el tipo de cambio del dólar promedio para 2026 se ubicará en 3.878 pesos colombianos. Esta estimación se sustenta en la apreciación del peso durante 2025, impulsada por la debilidad global del dólar, la caída del índice DXY en un 9% y la volatilidad en la política comercial de Estados Unidos. Además, el informe contempla las expectativas de ajustes en las tasas de interés, con la tasa de la Reserva Federal en un rango de 3,50% a 3,75% y la tasa del Banco de la República en 9,25%.
Sin embargo, el análisis advierte sobre riesgos al alza para la tasa de cambio, derivados de la incertidumbre fiscal tras el recorte en la calificación soberana de Colombia y el proceso electoral que se avecina. Estos factores podrían presionar al alza el dólar, contrarrestando parcialmente la tendencia de apreciación del peso que se ha observado en lo que va del año.
El contexto de la moneda colombiana
El peso colombiano, controlado por el Banco de la República, cuenta con monedas en circulación de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos, esta última descontinuada entre 1996 y 2002 por su fácil falsificación. Las monedas de 500 y 1.000 pesos son bimetálicas y sus diseños rinden homenaje a la biodiversidad del país, con figuras como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama, entre otros. Este escenario monetario se enmarca en un mercado cambiario que sigue atento a los movimientos internacionales y a las señales de la política económica local.












