El euro abrió este martes 27 de mayo en Colombia a 4.256,9 pesos colombianos, lo que representa un incremento del 0,42 % frente al cierre anterior de 4.239,3 pesos, según datos reportados por Dow Jones. La moneda común europea se mantiene en una tendencia alcista en los últimos dos días, aunque en el balance semanal acumula una caída del 1,67 % y en el comparativo interanual la variación negativa alcanza el 9,91 %. La volatilidad actual del tipo de cambio se sitúa en 14,72 %, un nivel inferior a la volatilidad de referencia de 16,52 %, lo que sugiere una menor incertidumbre momentánea en el mercado cambiario.
Proyección del dólar para 2026: un escenario de apreciación del peso
En medio de este panorama cambiario, el Grupo Cibest de Bancolombia publicó un informe analítico que proyecta el precio promedio del dólar en Colombia para 2026 en 3.878 pesos colombianos. La estimación se fundamenta en el comportamiento observado durante 2025, cuando el peso colombiano se apreció un 14 % frente al dólar estadounidense, impulsado por la debilidad global del billete verde. Este fenómeno se refleja en la caída del índice DXY, que mide el valor del dólar frente a una canasta de seis monedas principales, y que ha descendido un 9 %. El informe, publicado por Valora Analitik, destaca dos factores estructurales que han favorecido la fortaleza del peso: el flujo de remesas hacia Colombia y el diferencial de tasas de interés entre la Reserva Federal, que se ubica entre 3,50 % y 3,75 %, y el Banco de la República, cuya tasa de política monetaria asciende a 9,25 %. Este margen atrae capitales extranjeros en busca de mayor rentabilidad.
No obstante, el análisis de Bancolombia también advierte sobre riesgos que podrían revertir la tendencia de apreciación. La incertidumbre fiscal, agravada por el recorte de la calificación soberana de Colombia, y el proceso electoral que se avecina, son factores clave que podrían presionar al alza la tasa de cambio. En otras palabras, mientras los fundamentos macroeconómicos apuntan a un dólar más barato en 2026, la sombra de la política fiscal y electoral podría generar volatilidad alcista en el corto y mediano plazo.
Las monedas colombianas: diseños, seguridad y la sombra de la falsificación
Como parte del contexto de la economía local, vale la pena recordar las características del peso colombiano. Actualmente circulan monedas de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos. Las de 500 y 1.000 son bimetálicas, con un diseño que busca mejorar la seguridad y evitar réplicas ilegales. Cada una alude a la biodiversidad del país: el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama. La moneda de 1.000 pesos, que circuló por primera vez entre 1996 y 2002, perdió popularidad precisamente por su facilidad de falsificación, lo que llevó a las autoridades a rediseñar las piezas de mayor valor para dificultar la clonación. La inclusión de dos metales en una sola moneda fue la respuesta para garantizar la autenticidad y la confianza en el efectivo nacional, un componente esencial en un país donde el efectivo sigue siendo un medio de pago relevante.












