El euro abrió la jornada de este 27 de julio con una cotización de 3.653,12 pesos colombianos, según los datos reportados por Dow Jones, lo que representa una caída del 0,41% respecto al cierre anterior de 3.668,27 pesos. Esta tendencia negativa se da por primera vez en los últimos días y refleja la volatilidad cambiaria que afecta al mercado colombiano, influenciada por factores globales y locales. El dato de apertura, que marca un descenso diario, contrasta con el comportamiento semanal de la moneda europea, que acumula un avance del 1,8%, mientras que en el balance interanual el euro registra una fuerte contracción del 19,82%.
La volatilidad actual del euro se sitúa en el 25,06%, superando ampliamente la volatilidad de referencia del 19,37%, lo que evidencia un entorno de inestabilidad cambiaria. Este comportamiento se enmarca en un contexto más amplio donde el peso colombiano ha mostrado una apreciación del 14% frente al dólar en lo que va de 2025, impulsada por la debilidad de la divisa estadounidense y la volatilidad en la política comercial de Estados Unidos. El índice DXY, que mide el valor del dólar frente a una cesta de monedas, ha caído un 9% en el mismo período.
Proyecciones para 2026 y contexto macroeconómico
De acuerdo con las proyecciones del Grupo Cibest de Bancolombia, el precio promedio del dólar para 2026 se estima en 3.878 pesos colombianos. Esta previsión se sustenta en la debilidad global de la divisa estadounidense, el flujo de remesas hacia el país y las expectativas de ajustes al alza en las tasas de interés locales. En la actualidad, la tasa de la Reserva Federal se ubica en un rango de 3,50% a 3,75%, mientras que el Banco de la República mantiene su tasa de intervención en 9,25%, generando un diferencial favorable para estrategias de carry trade que atraen capital extranjero.
Sin embargo, el panorama para 2026 no está exento de riesgos. La incertidumbre fiscal, derivada del reciente recorte en la calificación soberana de Colombia, y el proceso electoral previsto para ese año, podrían generar presiones adicionales sobre el tipo de cambio. El peso colombiano, moneda legal controlada por el Banco de la República, circula en denominaciones de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos, siendo las dos últimas bimetálicas, con diseños que aluden a la biodiversidad del país. En este contexto de volatilidad, el comportamiento del euro y del dólar seguirá siendo monitoreado de cerca por los agentes económicos, mientras el mercado asimila las señales de política monetaria y fiscal tanto a nivel local como internacional.












