El euro cerró la jornada del 31 de julio en 3.637,77 pesos colombianos, registrando una variación al alza del 3,61% frente al cierre anterior, según el reporte de Dow Jones. Este repunte representa un fortalecimiento de la moneda europea frente al peso colombiano, luego de que en la sesión previa se ubicara en 3.511,1 pesos. La cotización refleja un comportamiento positivo durante los últimos dos días, aunque la volatilidad actual del 36,23% duplica casi el nivel de referencia del 19,68%, lo que evidencia una inestabilidad significativa en el mercado cambiario colombiano.
En términos de tendencias más amplias, la variación semanal del euro frente al peso muestra una caída del 0,83%, mientras que en el acumulado interanual el descenso alcanza el 19,34%. Estos números contrastan con el repunte diario y sugieren que, pese al movimiento alcista puntual, la moneda europea ha perdido terreno de manera sostenida durante el último año. El comportamiento del euro se da en un contexto donde el peso colombiano ha mostrado una apreciación del 14% frente al dólar durante 2025, impulsado por la debilidad global de la moneda estadounidense y una caída del 9% en el índice DXY.
Proyecciones y factores de largo plazo
De acuerdo con el Grupo Cibest de Bancolombia, se proyecta que el dólar estadounidense promediará 3.878 pesos colombianos en 2026. Esta estimación se sustenta en la persistente debilidad global del dólar, el flujo sostenido de remesas hacia el país y la expectativa de ajustes al alza en las tasas de interés locales. En el frente de política monetaria, la Reserva Federal redujo su tasa de referencia al rango de 3,50% – 3,75%, mientras que el Banco de la República mantiene su tasa en 9,25%, aunque el mercado anticipa posibles incrementos asociados al aumento del salario mínimo. Este diferencial de tasas favorece estrategias como el carry trade, que atraen capital extranjero hacia el peso colombiano.
No obstante, el panorama cambiario enfrenta riesgos relevantes. La incertidumbre fiscal derivada del reciente recorte en la calificación soberana de Colombia y el proceso electoral en curso podrían presionar al alza la tasa de cambio. Estos factores, sumados a la volatilidad actual del euro, configuran un escenario de cautela para los inversionistas y agentes del mercado. El peso colombiano, moneda de curso legal controlada por el Banco de la República, circula en denominaciones de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos, estas últimas bimetálicas con diseños alusivos a la biodiversidad del país, como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama.












