Euro cierra en 4.366,64 pesos colombianos con alza del 0,61% el 29 de enero

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El euro cerró este 29 de enero en un promedio de 4.366,64 pesos colombianos, lo que representa un aumento del 0,61 por ciento frente a los 4.340 pesos del día anterior, según el reporte de Dow Jones. Esta tercera jornada positiva consecutiva para la divisa europea en el mercado bursátil colombiano resalta una volatilidad semanal que supera la observada en el año completo, con un avance acumulado del 2,73 por ciento en la semana y una caída del 2,24 por ciento en lo que va del año.

En paralelo, el Grupo Cibest de Bancolombia proyecta que el dólar estadounidense se ubicará en 3.878 pesos colombianos para 2026, impulsado por la debilidad global del dólar evidenciada en un descenso del 9 por ciento del índice DXY, el incremento de las remesas y el atractivo del carry trade derivado de las tasas locales. Esta perspectiva considera una apreciación del 14 por ciento del peso colombiano frente al dólar en 2025, en un contexto donde el Banco de la República mantiene su tasa de intervención en 9,25 por ciento, contrastando con las expectativas de la Reserva Federal de Estados Unidos de situarse entre 3,50 y 3,75 por ciento.

Factores de riesgo y control monetario en Colombia

Sin embargo, esta proyección para el dólar en 2026 enfrenta riesgos como la incertidumbre fiscal, un posible recorte en la calificación soberana del país y las dinámicas electorales, que podrían alterar el rumbo del peso colombiano. El Banco de la República ejerce un control firme sobre la moneda local mediante sus políticas, mientras que en circulación destacan billetes y monedas de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos, siendo las de 500 y 1.000 bimetálicas, con diseños que celebran la biodiversidad nacional como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama.

Estos movimientos en el mercado cambiario reflejan la interconexión de las economías globales y locales, donde la fortaleza relativa del peso se ve respaldada por intervenciones del banco central y flujos externos, aunque la volatilidad persiste como un factor clave para inversores y ciudadanos en Colombia.

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