El euro cerró este 12 de mayo en 4.430,39 pesos colombianos, según datos de Dow Jones, lo que representa un incremento del 1,94 por ciento frente al cierre anterior de 4.346,2 pesos. Esta subida se enmarca en una tendencia positiva de los últimos días, con un avance semanal del 2,87 por ciento, aunque a nivel interanual muestra una variación negativa del 4,24 por ciento. La cotización refleja la volatilidad del tipo de cambio, que alcanzó el 20,38 por ciento por encima de la referencia del 16,6 por ciento, impulsada por la debilidad global del dólar estadounidense, el flujo de remesas y las tasas de interés locales.
En el panorama de las divisas en Colombia, el Grupo Cibest de Bancolombia proyecta un dólar promedio de 3.878 pesos para 2026, anticipando una apreciación del peso del 14 por ciento frente al dólar en 2025. Esta visión optimista se basa en la debilidad sostenida del índice DXY, que ha caído un 9 por ciento, junto con el carry trade favorecido por las tasas del Banco de la República en 9,25 por ciento y el rango de la Reserva Federal entre 3,50 y 3,75 por ciento. Sin embargo, persisten riesgos derivados de la incertidumbre fiscal, un posible recorte en la calificación soberana y el proceso electoral, en un contexto donde el Banco de la República mantiene un control estricto sobre el peso.
Fortaleza del peso y diseño de las monedas nacionales
La fortaleza proyectada del peso colombiano contrasta con elementos cotidianos de la economía local, como las monedas en circulación de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos. Las piezas de 500 y 1.000 pesos son bimetálicas e incorporan diseños inspirados en la biodiversidad del país, destacando el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama. Cabe recordar que la moneda de 1.000 pesos circuló por primera vez entre 1996 y 2002, pero perdió popularidad debido a las falsificaciones, un factor que subraya los desafíos en la confianza monetaria.
Estos movimientos en el mercado cambiario invitan a la cautela ante las proyecciones, ya que la evolución del euro y el dólar dependerá de factores globales y domésticos, con el peso posicionado como una divisa resiliente bajo la vigilancia del Banco de la República.












