El euro cerró este 27 de enero en 4.373,11 pesos colombianos, registrando un fuerte alza del 4,63 por ciento frente a los 4.179,60 pesos de la jornada anterior, según el reporte de cotizaciones de Dow Jones. Esta variación contrasta con la sesión previa, que había mostrado una baja del 1,74 por ciento en la divisa europea, evidenciando la falta de estabilidad en el mercado cambiario colombiano. En el acumulado semanal, el euro acumuló un avance del 3,05 por ciento, aunque en lo que va del año presenta una caída del 1,59 por ciento, con una volatilidad anual superior al 16,64 por ciento.
El comportamiento del euro en Colombia, negociado en promedio, responde a la volatilidad cambiaria general, influida por el diferencial de tasas de interés y riesgos fiscales locales. Así, mientras la Reserva Federal de Estados Unidos mantiene su tasa en un rango del 3,50 al 3,75 por ciento, el Banco de la República ha fijado la suya en el 9,25 por ciento, lo que fomenta dinámicas como el carry trade. Además, la caída del 9 por ciento en el índice DXY refleja una debilidad global del dólar estadounidense, factor que impacta directamente las cotizaciones en el mercado local.
Proyecciones optimistas para el peso ante un dólar debilitado
El Grupo Cibest de Bancolombia proyecta que el dólar estadounidense alcance un promedio de 3.878 pesos colombianos en 2026, tras una apreciación del 14 por ciento del peso en 2025 frente a la moneda norteamericana. Estas estimaciones se sustentan en la persistente debilidad del dólar a nivel global, el aumento de las remesas y los ajustes en las tasas de interés locales. Sin embargo, persisten riesgos como la incertidumbre fiscal, un posible recorte en la calificación soberana de Colombia y el proceso electoral en curso, que podrían alterar estas tendencias.
En este contexto, el peso colombiano, controlado por el Banco de la República, circula en denominaciones de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos. Las monedas de 500 y 1.000 pesos son bimetálicas, con diseños que aluden a la rica biodiversidad del país, como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama. Cabe recordar que la moneda de 1.000 pesos, introducida en circulación entre 1996 y 2002, perdió popularidad con el tiempo debido a las falsificaciones que circularon ampliamente.















