La historia del fútbol colombiano guarda un nuevo capítulo de duelo y memoria. En menos de una semana, dos de los últimos sobrevivientes de la selección nacional que disputó la Copa Mundial de la FIFA Chile 1962 han fallecido: Hernando “el Mono” Tovar, zaguero central que brilló con Santa Fe, y Adelmo “Achito” Vivas, arquero suplente de aquella plantilla histórica. Con estas pérdidas, el delantero Eusebio “la Locomotora” Escobar se convierte en el único jugador vivo de aquel plantel que marcó el debut de Colombia en una Copa del Mundo.
El último sobreviviente de la gesta mundialista
Eusebio Escobar, quien reside actualmente en Estados Unidos, es hoy el único testigo directo de la primera participación mundialista de Colombia. Delantero de raza, “la Locomotora” anotó el gol de la clasificación ante Perú en Bogotá, un tanto que abrió las puertas de Chile 1962. En su carrera en la Categoría Primera A, Escobar sumó 159 goles, ubicándose entre los máximos anotadores históricos del torneo. Con Deportivo Pereira disputó 186 partidos y anotó 99 goles, y en la temporada de 1959 logró 25 tantos, figurando entre los artilleros del campeonato. Con la selección Colombia jugó dos partidos oficiales y marcó un gol, precisamente el que selló el boleto mundialista.
El legado de Chile 1962
Colombia debutó en los Mundiales bajo la dirección técnica de Adolfo Pedernera, integrando el Grupo 1 junto a Uruguay, la Unión Soviética y Yugoslavia. El balance fue agridulce: derrota 1-2 ante Uruguay, histórico empate 4-4 frente a la URSS y una goleada 0-5 contra Yugoslavia. En ese partido ante los soviéticos, Marcos Coll anotó el único gol olímpico registrado en la historia de las Copas Mundiales, una hazaña que aún perdura. Además, Francisco Zuluaga marcó el primer gol colombiano en una Copa del Mundo, de penal. El equipo finalizó en el puesto 14 entre 16 selecciones, pero sembró la semilla de una tradición que hoy cosecha frutos.
Con las muertes de Tovar y Vivas, el fútbol colombiano pierde a dos de sus pioneros, pero la memoria de aquella primera generación mundialista se mantiene viva a través de la voz de Eusebio Escobar, quien desde su residencia en Estados Unidos sigue siendo el eslabón que une el pasado glorioso con el presente de una selección que hoy es protagonista en el escenario global.












