En la tarde del jueves 29 de enero de 2026, funcionarios del Palacio de Justicia en el centro de la capital del país fueron evacuados de manera preventiva tras la detección de olores extraños, posiblemente dióxido de carbono, en el ala de sistemas y el costado del Consejo de Estado. La activación de los protocolos de seguridad movilizó rápidamente a los bomberos, quienes acudieron con dos máquinas al lugar para evaluar la situación y garantizar la seguridad de todos los presentes.
Testigos en la zona identificaron los olores como similares al dióxido de carbono, lo que generó alarma inmediata en el edificio judicial clave, donde se desarrollan importantes actividades del sistema de justicia nacional. Afortunadamente, hasta el momento no se reportan heridos ni víctimas mortales, y las autoridades mantienen la zona acordonada mientras se investiga el origen del incidente.
Situación en desarrollo bajo control
Los bomberos continúan trabajando en el Palacio de Justicia para ventilar el área afectada y descartar cualquier riesgo mayor, en un evento que resalta la importancia de los mecanismos de respuesta rápida en instalaciones públicas de alto tráfico. La evacuación se realizó de forma ordenada, permitiendo que decenas de funcionarios y visitantes abandonaran el edificio sin contratiempos, mientras persiste la vigilancia para normalizar las operaciones lo antes posible.
Este suceso pone de manifiesto la vigilancia constante en sedes emblemáticas como el Palacio de Justicia, donde cualquier anomalía se atiende con prioridad para evitar emergencias mayores, y las autoridades han confirmado que la situación permanece bajo control sin mayores repercusiones.















