Evalúan traslado de puestos de votación rurales en Dagua y Buenaventura, Valle del Cauca

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Las autoridades del Valle del Cauca, incluyendo la mesa de seguridad electoral y los comités electorales, evalúan la revisión del mapa electoral para un posible traslado de puestos de votación en zonas rurales de municipios como Dagua y Buenaventura, donde persiste la presencia de grupos armados ilegales. Esta medida se analiza a menos de tres semanas de las elecciones al Congreso programadas para el 8 de marzo, tras alteraciones del orden público como los ataques contra la fuerza pública registrados el 19 de febrero en la zona rural de Dagua, que afortunadamente no dejaron personas lesionadas.

En Dagua, los puestos de votación en las veredas El Danubio, La Isla y La Cascada están bajo escrutinio, mientras que en Buenaventura se revisan situaciones en el corregimiento 8 y Bajo Calima, afectados por desplazamientos forzados y tensiones elevadas por la proximidad de los comicios. La Defensoría del Pueblo en el Pacífico y el personero municipal de Dagua, Hamlet Caicedo, participan en estas discusiones para equilibrar la seguridad de votantes y funcionarios con el derecho al sufragio.

Debate entre seguridad y acceso al voto

Las decisiones buscan garantizar la protección en municipios con antecedentes de presencia de grupos armados ilegales, considerando opciones como el refuerzo de pie de fuerza, controles en vías rurales y acompañamiento durante el día de votación. En el corregimiento 8 de Buenaventura, por ejemplo, solo tres o cuatro personas permanecen en el área, mientras la mayoría de la población desplazada se encuentra en el casco urbano, lo que plantea interrogantes sobre la viabilidad de mantener esos puestos.

“Hay una solicitud para dejar tres puestos de votación, puntualmente El Danubio, La Isla y La Cascada. Sin embargo, hasta el momento no se ha emitido ningún tipo de autorización para el traslado. Se entiende que la seguridad de la fuerza pública y de la comunidad es importante, pero también hay que reconocer que parte de la labor de la fuerza pública es brindarle seguridad a la comunidad y permitir que la gente pueda desarrollar en paz su derecho al sufragio”

Hamlet Caicedo, personero municipal de Dagua

“En el corregimiento 8 tenemos comunidades que están desplazadas desde hace mucho tiempo. Esa situación hay que revisarla y verificar si vale la pena mantener puestos de votación allí, donde actualmente permanecen tres o cuatro personas, o si deben trasladarse al casco urbano, donde hoy se encuentra la mayoría de la población desplazada. En el Bajo Calima, en cambio, las comunidades siguen allá y la seguridad debe ser garantizada por la fuerza pública. Esto será objeto de discusión en los próximos comités electorales”

Defensor del Pueblo en el Pacífico

Estas evaluaciones, que se desarrollarán en los próximos comités electorales, subrayan la complejidad de asegurar elecciones pacíficas en regiones conflictivas, priorizando tanto la integridad de los ciudadanos como su participación democrática sin restricciones innecesarias.

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