En una audiencia restaurativa convocada por la Sección de Ausencia de Reconocimiento de Verdad de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), el teniente coronel retirado Germán Alberto León Durán enfrentó el dolor de más de 70 familias de víctimas por su responsabilidad en ejecuciones extrajudiciales conocidas como ‘falsos positivos’. El encuentro, realizado los días 18 y 19 de marzo en el auditorio de la JEP, reunió a 6.402 víctimas que cobraron rostro en las intervenciones, donde sobrevivientes y familiares como Siervo Fernández Cuervo, Kevin Córdoba Arias —sobrino de Giovanni Córdoba—, Diana Marcela Contreras —hija de Héctor Contreras— y María Dolores Sánchez —madre de Giovanny Arias Sánchez— expusieron su sufrimiento, demandas de verdad y dignificación, mientras el militar escuchaba y respondía ante los crímenes de guerra y lesa humanidad que se le imputan.
León Durán, reconocido previamente por la JEP por su participación en ejecuciones extrajudiciales ocurridas en 2006 y otros hechos, llegó a esta instancia tras las imputaciones formales, con una sanción prevista que oscila entre 5 y 8 años de privación de la libertad más un componente restaurativo. Las víctimas relataron cómo sus vidas se transformaron por la estigmatización y la pérdida irreparable, exigiendo la reivindicación de los nombres de sus seres queridos y la ubicación de los cuerpos para darles sepulturas dignas y religiosas. Siervo Fernández Cuervo, quien sobrevivió a un episodio en 2006, describió el impacto duradero en su familia, mientras el magistrado Gustavo Salazar pidió respeto por las emociones de las familias presentes y subrayó la magnitud del daño causado.
El reconocimiento del militar retirado
Durante la audiencia, Germán Alberto León Durán expresó su compromiso con la reparación, asumiendo el peso de sus acciones en un contexto de caída moral institucional.
«Lo único que me interesa es reparar todo el daño que les he causado».
Germán Alberto León Durán, teniente coronel (r)
«Vi hijos sin padres, madres sin hijos, esposas sin esposos; hogares que destruí. Vi su resiliencia para superar los tratos discriminatorios a los que tuvieron que someterse ante funcionarios del Estado por mi culpa».
Germán Alberto León Durán, teniente coronel (r)
El clamor de las víctimas
Las intervenciones de los familiares resonaron con un profundo dolor y una búsqueda incansable de justicia, destacando el vacío dejado por las balas y la impunidad posterior.
«Mi señora madre se fue de este mundo, al igual que mi padre, con la esperanza de que se supiera que yo no era ningún guerrillero. Desde esa fecha para acá mi vida cambió. Mi señora de esa época decidió irse de mi lado porque decía que en cualquier momento llegaba la tropa y nos sacaba».
Siervo Fernández Cuervo, sobreviviente
«Estoy aquí para hablar por mi tío porque a él lo silenciaron dos veces: primero con las balas y luego con la estigmatización».
Kevin Córdoba Arias, sobrino de Giovanni Córdoba
«Quiero pedirle que me ayude a encontrar a mi papá. Es el único acto de reparación que puede servir para mí: saber la verdad y poder hallarlo».
Diana Marcela Contreras, hija de Héctor Contreras
«Me duele en el alma, me duele. Usted, señor, no sabe el daño que nos ha hecho, por lo menos a mí. A mí me quitó un ser que yo amaba. Señor, no sabe cuánto lo odio por eso, porque me ha quitado parte de mi vida, parte de mi alma. ¿Por qué, señor? ¿Por qué tuvo que mandar a matármelo? Hoy le digo con todo mi corazón: mi alma sangra de dolor, porque me ha quitado un ser de mi corazón, un ser que yo tuve en mi vientre. Usted debe tener madre, ¿cómo no pensó en estas madres?».
María Dolores Sánchez, madre de Giovanny Arias Sánchez
La reflexión del magistrado
«6.402 es una cifra que hoy tiene rostro en este auditorio y que, a pesar de su dimensión, no describe la indignación, el resentimiento, la desolación y la ausencia de verdad y justicia durante tantos años. Los crímenes que abordamos hoy son el reflejo de la caída moral de una institucionalidad que no se miró hacia adentro».
Gustavo Salazar, magistrado
Con esta audiencia culmina una etapa clave en el proceso de León Durán ante la JEP, que ahora emitirá una sentencia con sanción alternativa, en un esfuerzo por avanzar hacia la verdad, la justicia y la no repetición en medio de las secuelas de los ‘falsos positivos’ que marcaron una de las páginas más oscuras del conflicto armado en Colombia.












