En la madrugada del sábado 3 de enero de 2026, un operativo militar de Estados Unidos culminó con la detención de Nicolás Maduro, exlíder venezolano, en Caracas, específicamente en las bases de La Carlota y Fuerte Tiuna. Maduro fue capturado a la 1:30 a.m. y transportado 3.400 kilómetros en un Boeing 757-223 del Departamento de Justicia de EE.UU. hasta suelo norteamericano. Jaime Andrés Beltrán, exalcalde de Bucaramanga conocido como el «Bukele colombiano» y líder religioso de una ciudad cercana a la frontera con Venezuela, compartió esa misma noche en su cuenta de X (@soyjaimeandres) una fotografía de Maduro con las manos esposadas, rodeado de agentes de la DEA, acompañada de declaraciones críticas que resonaron en el ámbito político colombiano.
El hecho, confirmado por la DEA y el Departamento de Justicia de EE.UU., generó inmediatas reacciones en Colombia. El presidente Gustavo Petro anunció el despliegue de fuerzas en la frontera con Venezuela en respuesta al bombardeo durante el operativo y ante el temor de una migración masiva, convocando un consejo de seguridad nacional. En Bogotá, donde residen 591.462 migrantes venezolanos que representan el 21% de la población según corte de diciembre de 2024, el alcalde Carlos Fernando Galán enfatizó la vigilancia coordinada con autoridades para mitigar efectos locales. Mientras tanto, Delcy Rodríguez asumió como presidenta interina de Venezuela, y Donald Trump, presidente de EE.UU., ofreció una rueda de prensa en Mar-a-Lago, Florida, para detallar la operación.
Reacciones de las autoridades locales
Beltrán, cuya publicación creditada a la DEA y el Departamento de Justicia, se viralizó rápidamente, aprovechó el momento para lanzar duros reproches. Autoridades locales como Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín; Carlos Fernando Galán, de Bogotá; y Alejandro Eder, de Cali, también se pronunciaron, criticando el modelo de gobierno chavista y destacando la oportunidad para Colombia. Gutiérrez dejó claro su apoyo al pueblo venezolano por encima de la dictadura, Galán abogó por una nueva etapa democrática y medidas preventivas en la capital, y Eder celebró la ilusión de una Venezuela libre.
«Así terminan los que traicionan a su pueblo para entregarle el país al narcotráfico, al terrorismo y a la mafia».
Jaime Andrés Beltrán, exalcalde de Bucaramanga
«¡Ha caído el dictador! Venezuela y toda América Latina ha recuperado la esperanza de que en nuestras fronteras vuelva a existir la libertad. Ojo Colombia, en 2026 tenemos el futuro del país en nuestras manos. La izquierda no puede seguir llevando al país a la ruina. Estamos a tiempo».
Jaime Andrés Beltrán, exalcalde de Bucaramanga
Beltrán intensificó sus críticas al gobierno de Petro, cuestionando la falta de respuesta enérgica ante la masacre diaria de soldados y policías colombianos durante casi cuatro años de mandato, y viendo en la caída de Maduro una oportunidad para enterrar modelos similares que solo generan daño y sufrimiento. Gutiérrez respaldó esta visión al afirmar: «Estamos del lado del hermano pueblo venezolano, no de la dictadura que destruyó al país y se robó las elecciones». Galán añadió: «una nueva etapa para ese país, que debería estar orientada al retorno de la democracia», y prometió atención a los acontecimientos en coordinación con Bogotá. Eder, por su parte, exclamó: «Qué bella la ilusión de Venezuela Libre». Estas posturas reflejan un consenso entre líderes locales ante un escenario que podría alterar la dinámica fronteriza y migratoria en Colombia.

















