El exdirector de la Policía Nacional, general William Rincón, solicitó formalmente a la Fiscalía 46 Seccional de la Unidad de Administración Pública investigar si los presuntos hechos de corrupción en la contratación policial están conectados con el asesinato y la tortura de su hijo Juan Felipe Rincón, ocurrido el 24 de noviembre de 2024 en el parque del barrio Quiroga, en la localidad de Rafael Uribe Uribe, en Bogotá. En su declaración, el oficial retirado, quien salió de la Dirección General el 9 de agosto de 2024, señaló que un mismo contexto criminal podría explicar tanto las irregularidades contractuales como el crimen de su familiar, y pidió que se establezca si los mismos determinadores actuaron para proteger sus intereses.
La petición de Rincón se enmarca en una investigación paralela por corrupción al interior de la institución, en la que apuntó directamente contra el contratista Andrés Vanegas, exoficial de la Reserva, a quien señaló de haber participado en más del 50 por ciento de la contratación policial mediante empresas y uniones temporales. Según el exdirector, Vanegas mantenía una estrecha amistad con William Salamanca, hijo del entonces director general de la Policía, general William René Salamanca, quien ocupó el cargo entre 2023 e inicios de 2025, y que además era ordenador y supervisor del gasto. Estas relaciones, sumadas a un entramado de vínculos personales y decisiones administrativas, son las que Rincón considera necesarias de destapar para esclarecer si el homicidio de su hijo tuvo una motivación ligada a su gestión y a la posible sucesión en la cúpula policial.
«Un presunto monopolio contractual por parte del señor Andrés Vanegas, quien también en su momento fue oficial profesional de la Reserva de la Policía Nacional. Este a su vez, al parecer, mantiene una relación de amistad con el señor William Salamanca, quien fue también oficial profesional de la Reserva de la Policía y además es hijo del señor general William René Salamanca, quien fue director general de la Policía durante los años 2023, 2024 e inicios del 2025, por lo que era ordenador y supervisor del gasto para la Policía»
William Rincón, exdirector de la Policía Nacional
Una declaración cargada de revelaciones
Durante la diligencia, Rincón también se refirió a la coronel retirada Fabiola Bejarano, quien le pidió priorizar el pago de una acción judicial por valor de cien millones de pesos. El exdirector advirtió que la reunión con Bejarano, efectuada en un restaurante de Cafam Floresta, pudo haber sido un entrampamiento, ya que la oficial aseguraba conocer de cerca al entonces subdirector de la Policía, general Nicolás Zapata. En su versión, Rincón manifestó que resultaba extraño que Bejarano, teniendo esa cercanía con Zapata, acudiera a él, salvo que la intención fuera inducirlo a cometer un error y usar después eso en su contra. La coronel Bejarano está casada con Arnoldo Duarte, quien a su vez está vinculado con Edgar Sotelo Duarte, padre de Katherine Sotelo Torres y Andrés Sotelo Torres, dos de los capturados por el homicidio de Juan Felipe Rincón.
El general Rincón también relató un episodio previo al asesinato de su hijo que calificó de sospechoso: una reunión madrugadora con el general Salamanca el 15 de agosto de 2024, cuando aún estaba en el cargo, y una resonancia magnética que le practicaron en un centro médico llamado Rimab, el cual, según su declaración, estaría asociado a la empresa de Andrés Vanegas. Sobre ese examen, Rincón aseguró que fue sedado por dos enfermeros y que permaneció inconsciente durante nueve horas, cuando se despertó intubado. Dijo que había ingresado a la clínica a las siete de la mañana y que recobró la lucidez cerca de las cuatro de la tarde, a pesar de que el reporte clínico que luego pidió indicaba que el procedimiento había durado solo veinte minutos.
«Al parecer era un entrampamiento ya que, según lo que ella decía, conocía perfectamente al señor general Nicolás Zapata, al punto de tener una amistad intima con él, por lo tanto, era inherente acudir a mí, salvo que quisiera inducirme a cometer algún error para después usarlo en mi contra»
William Rincón, sobre la cita con la coronel Fabiola Bejarano
El exdirector de la Policía también puso de presente que durante su licencia de luto se ordenaron polígrafos a los integrantes de su equipo de confianza, y que el subdirector de la institución habría instruido a los generales para que no asistieran al sepelio de su hijo. En la Policía, agregó, circulaba la versión de que él podía reemplazar a Salamanca en la Dirección General por su trabajo cercano a la paz, lo que habría generado un profundo rechazo en la cúpula. La Contraloría General, por su parte, llegó a advertir que la Policía limitó la pluralidad de oferentes mediante contratos directos con un solo proveedor, lo que refuerza la hipótesis de un esquema de corrupción que, según Rincón, no se detendría ante nada para protegerse.
«Luego de acudir a la cita me atienden dos enfermeros, me examinan y me dicen que para realizar el examen debían anestesiarme porque debía estar completamente en quietud. Inició a las 7 de la mañana y duré casi nueve horas inconsciente. Cuando recuperé la lucidez percibí que estaba intubado. Observo a una teniente y a mi esposa a mi lado»
William Rincón, describiendo el examen de resonancia
Con esta solicitud, la Fiscalía queda en el centro de una investigación que involucra a los más altos mandos de la Policía Nacional, a oficiales retirados, contratistas y familiares de los propios implicados. La versión del general Rincón no solo busca justicia por el asesinato de su hijo Juan Felipe, sino que también pone en tela de juicio un entramado de poder que, a su juicio, habría operado desde la misma institución para silenciar a quien se interpusiera en sus planes.
«Me permito solicitar se investigue la existencia de una conexidad de estos hechos de presunta corrupción con el homicidio y tortura de mi hijo entre otros hechos indignantes, aparentemente, el mismo contexto criminal lo realizó el mismo grupo para proteger al mismo determinador»
William Rincón, concluyendo su solicitud a la Fiscalía
La investigación apenas comienza, y el pronunciamiento de la Fiscalía será determinante para establecer si la hipótesis de Rincón logra consolidarse o si, por el contrario, se queda en una simple coincidencia. Mientras tanto, la familia del exdirector sigue exigiendo justicia, en medio del dolor por un crimen que, según las autoridades, permanece parcialmente esclarecido con la captura de varios implicados, pero que ahora adquiere una dimensión que podría remecer los cimientos de la institución policial.










