Sandra Forero, ingeniera electricista, exdirectora de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) y expresidenta del Grupo de Energía de Bogotá, presentó una propuesta innovadora para reestructurar la gestión de servicios públicos en Colombia, centrada en la tecnología, la sostenibilidad y una regulación inteligente. Este modelo busca transformar la actual distinción entre servicios públicos como energía, gas y agua, por un lado, y privados como telefonía, internet y televisión, por el otro, abordando las disparidades en el gasto por estrato socioeconómico y por ciudades como Bogotá y Cartagena, donde un hogar pequeño puede enfrentar costos mensuales de entre 400.000 y 550.000 pesos en la capital sin subsidios ni contribuciones, y de 450.000 a 680.000 pesos en la ciudad heroica.
Los servicios públicos representan el 23 por ciento de los ingresos promedio de un hogar colombiano, lo que repercute directamente en su administración financiera, en un sistema regulatorio que prioriza la estabilidad de las empresas sobre la justicia tarifaria. Forero propone tres frentes clave: convertir al ciudadano en prosumidor, que genera y consume su propia energía; implementar infraestructura inteligente con algoritmos e inteligencia artificial para mantenimiento predictivo, medidores inteligentes, tarifas dinámicas, blockchain e integración de energías renovables; y promover una economía circular mediante el reciclaje de residuos, escombros y materiales como insumos industriales. Estas medidas permitirían gestionar datos para detectar fugas, optimizar redes, corregir errores de facturación y ajustar oferta y demanda en tiempo real, con potencial para reducir hasta en un 50 por ciento los apagones y cortes de agua.
Los pilares de un modelo hacia la eficiencia y equidad
En el primer pilar, el ciudadano prosumidor empodera a los usuarios para que participen activamente en la generación y consumo de energía, fomentando incentivos claros al aprovechamiento de residuos y el uso eficiente del agua. El segundo enfoca la gestión de datos en la detección de fugas y optimización de redes mediante IA, que ya permite optimizar la infraestructura física con mantenimiento predictivo. Finalmente, el tercer pilar impulsa el reciclaje de materiales para insumos industriales, anticipando desperdicios y mejorando la eficiencia general, lo que reduciría disparidades regionales y elevaría las condiciones de los usuarios en ciudades como Bogotá y Cartagena.
«Necesitamos tarifas asociadas a productividad y factores reales de mejora, junto con incentivos claros al aprovechamiento de residuos y el uso eficiente del agua».
Sandra Forero, exdirectora de la Creg
«La IA ya permite optimizar la infraestructura física mediante mantenimiento predictivo».
Sandra Forero, exdirectora de la Creg
Esta propuesta no solo busca mitigar el impacto financiero en los hogares colombianos, sino también anticipar desperdicios y promover una regulación más equitativa, allanando el camino hacia servicios públicos más eficientes y sostenibles en todo el país.















