El exembajador de Estados Unidos en Colombia, Kevin Whitaker, lanzó una contundente advertencia durante la XXVII Asamblea de Afiliados de la Cámara Colombo Americana en Barranquilla: el próximo presidente colombiano deberá enfrentar el reto de manejar con éxito la relación bilateral con Donald Trump durante al menos dos años de coexistencia con su particular estilo de poder. Whitaker, quien ocupó el cargo diplomático durante el gobierno de Iván Duque, señaló que el mandatario que resulte elegido en los comicios presidenciales de 2026 tendrá que lidiar con una Casa Blanca dominada por la agenda personal de Trump, un factor que, según él, condicionará toda la agenda binacional.
En su intervención, Whitaker subrayó que son muy pocos los líderes internacionales que han logrado tratar con éxito con el presidente Trump, y puso como ejemplo el caso del secretario general de la Otan, quien ha llegado a calificar a Trump como “nuestro papá” en un intento por congraciarse, una estrategia que, según el exembajador, no funciona. “Eso no funciona así de esa manera”, afirmó categórico. Whitaker explicó que el estilo de Trump es muy particular y que el mandatario estadounidense tiene mucho poder, especialmente en un contexto global donde se está perdiendo la capacidad institucional de la política exterior, lo que hace que construir una relación directa desde el inicio del mandato sea clave para el próximo presidente colombiano.
Drogas, fumigación y la sombra de la Corte
Uno de los puntos más álgidos de las declaraciones de Whitaker giró en torno a la política antidrogas, un tema que ha marcado contrastes entre el gobierno actual de Gustavo Petro y la administración anterior de Iván Duque. El exembajador fue enfático al afirmar que Colombia necesita hacer lo necesario en la lucha contra las drogas, especialmente en lo que respecta a la fumigación aérea, una herramienta que defendió como efectiva. “Si estás haciendo fumigación, estás cumpliendo; si no, no. Y la verdad es que Iván Duque y su administración estaban haciendo muchas cosas y es, a mi juicio, imposible reemplazar con la fumigación. Funcionó muy bien, yo no estoy de acuerdo con la decisión de la corte, pero es la decisión. Entonces, si se regresa eso, va a ser muy complicado para cualquier administración colombiana”, advirtió Whitaker, haciendo referencia a los fallos judiciales que han frenado esta práctica.
“Lo que vemos de Donald Trump es que su estilo es muy particular, vemos cómo le llaman la atención gobiernos como el de Argentina con el mandato de Javier Milei, y pese a ello, el presidente Trump es el presidente, y tiene mucho poder, particularmente en un mundo donde se está perdiendo esa capacidad institucional de la política exterior.”
Kevin Whitaker, exembajador de EE. UU. en Colombia
Whitaker también se refirió a la situación de Venezuela, señalando que existe una oportunidad de inversión desde Estados Unidos en el país vecino, aunque advirtió que requerirá ajustes y negociación. Según el exembajador, la posibilidad de invertir en Venezuela es bienvenida en Estados Unidos, y en la medida en que Colombia mantenga estándares altos y aproveche su capacidad para impulsar la economía venezolana, esto beneficiaría a Colombia y, por ende, a los venezolanos, facilitando incluso el retorno de migrantes que han salido hacia otros países. “Eso depende de los números, pero la oportunidad de hacer eso está, y es muy bienvenido en los Estados Unidos”, afirmó.
En un tono que contrasta con las tensiones actuales entre Bogotá y Washington por las diferencias en política antidrogas, Whitaker destacó que una de las ventajas de Colombia frente a otros países es la coordinación entre las entidades de seguridad de ambas naciones, un activo que, a su juicio, el próximo mandatario colombiano deberá saber aprovechar para navegar los dos años de coexistencia con el estilo de poder de Trump, un período que, según el exembajador, definirá el rumbo de la relación bilateral.












