Jhon Viáfara, el exfutbolista colombiano conocido por su título de Campeón de la Copa Libertadores en 2004 con Once Caldas, su paso por la selección Colombia y el Portsmouth de la Premier League, reveló en el podcast «Chao con gol» los duros detalles de su sufrimiento durante seis años en prisiones de Estados Unidos, donde cumplió condena por su vinculación a una red de narcotráfico. Capturado en 2019 y extraditado en 2020, Viáfara pasó un año en una prisión de Wisconsin marcada por el racismo, otro en una cárcel federal y el resto en una prisión privada que albergaba a unos 800 colombianos, antes de regresar a Colombia en febrero de 2026 y disfrutar de dos meses de libertad al momento de la entrevista.
En su relato, Viáfara describió las labores forzadas que realizó, como palear nieve en inviernos gélidos y limpiar maleza bajo el calor sofocante del verano en la enorme prisión de Wisconsin, predominantemente habitada por blancos, donde tuvo que acomodarse al ambiente hostil. Movido luego a una prisión federal, conoció a personas con condenas equivalentes a cuatro vidas, y en la privada compartió con compatriotas. Durante su encierro, aprovechó para tomar cursos sobre alcoholismo, drogas, control de la ira, dibujo y se certificó como entrenador personal tras ocho meses de clases en inglés. Además, recibió un regalo de 200 dólares que marcó un gesto de solidaridad en medio de la adversidad.
El racismo y la dureza de otro mundo
Viáfara no escatimó en emociones al hablar de las prisiones federales, describiéndolas como «otro mundo» de extrema dureza, y enfatizó las dificultades de su readaptación a la vida libre, un proceso lento influido por el «chip» mental adquirido tras años de reclusión.
“Hubo una prisión en Wisconsin donde había mucho racismo, eran puros blancos, pero me tocó acomodarme. Allá paleé mucha nieve, era una prisión muy grande. Duré un año ahí. Y en verano, era limpiando la maleza, con ese calor; son experiencias”
Jhon Viáfara, exfutbolista
En su camino hacia la redención, el exjugador ha recibido un apoyo fundamental de su familia evangélica, iglesias, oraciones y personas anónimas, lo que ha sido clave en estos primeros dos meses de libertad, permitiéndole avanzar poco a poco con la aceptación del público.
“no es fácil, ya llevo dos meses desde mi libertad, fue un proceso lento porque no es fácil darse al público porque uno viene con el chip. Poco a poco, ha sido bueno y el apoyo y la aceptación de la gente, el apoyo de mi familia ha sido fundamental”
Jhon Viáfara, exfutbolista
“Fue muy duro, eso es otro mundo”
Jhon Viáfara, exfutbolista, sobre prisiones federales
Esta confesión pública representa un paso valiente en la historia de Viáfara, quien busca reconstruir su vida tras las sombras del pasado, inspirando con su testimonio de resiliencia a muchos en Colombia.












