El exjefe paramilitar Saúl Severini Caballero, creador del frente Pivijay de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), declaró ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) que ese grupo armado intervino en las elecciones presidenciales de 2002 en el departamento de Magdalena para favorecer a Álvaro Uribe Vélez, entonces candidato y hoy expresidente, mediante la manipulación de votos. Según Severini, la injerencia incluyó conversaciones directas con jurados de votación en el casco urbano de Pivijay para restar sufragios a Horacio Serpa, el principal oponente de Uribe, y sumarlos al uribismo. Además, señaló que el fraude no solo fue físico, sino que también tuvo un componente técnico: la clonación del software de la Registraduría, orquestada por el exrepresentante José Gamarra Sierra y Rafael García, exdirector informático del DAS, con la complicidad de registradores locales.
Severini detalló que el control paramilitar era tan absoluto que podían sentarse a marcar los tarjetones directamente por los candidatos que respaldaban. En su declaración, revelada por Caracol Radio, afirmó textualmente: “En el casco urbano de Pivijay, mi ayuda fue ir a los puestos de votación y conversar con los jurados para que sacaran los votos del doctor Horacio Serpa y se los colocaran al doctor Uribe”. El exjefe paramilitar también mencionó que, en 2003, entregó cuatro millones de pesos a la Policía para garantizar que no interfiriera en la elección de un familiar suyo, lo que ilustra la red de corrupción que rodeaba al grupo armado.
Las revelaciones del exjefe paramilitar ante la JEP
Las declaraciones de Saúl Severini Caballero han puesto en el centro del debate público la relación entre paramilitares y política en las elecciones de 2002. Según su relato, las AUC buscaban consolidar su poder político mediante la alteración de la voluntad popular en procesos electorales clave. La manipulación, según él, no se limitó a la compra de votos o al atemorizamiento de la población, sino que incluyó la alteración de sistemas digitales de la Registraduría. En este contexto, también salpicó a José Félix Lafaurie, presidente de Fedegán, aunque no se especificaron los detalles de su vinculación en la información difundida.
“En el casco urbano de Pivijay, mi ayuda fue ir a los puestos de votación y conversar con los jurados para que sacaran los votos del doctor Horacio Serpa y se los colocaran al doctor Uribe”
Saúl Severini Caballero, exjefe paramilitar y creador del frente Pivijay de las AUC
El testimonio de Severini, quien fue el creador del frente Pivijay de las AUC, se suma a otros señalamientos sobre la injerencia paramilitar en los comicios de 2002. La JEP, encargada de investigar los crímenes cometidos durante el conflicto armado, deberá determinar la veracidad de estos hechos y su impacto en la legitimidad de esa elección presidencial. Mientras tanto, las declaraciones han reavivado el debate sobre el papel de los grupos paramilitares en la política colombiana y la necesidad de esclarecer la verdad histórica sobre el fraude electoral que, según Severini, ocurrió con la complicidad de autoridades locales y nacionales.












