En un emotivo acto de reconocimiento de responsabilidad, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) llevó a cabo el 25 de marzo una audiencia de consolidación de verdad y determinación de medidas de reparación por cuatro hechos de falsos positivos ocurridos en el oriente antioqueño entre 2002 y 2004. Treinta y un exintegrantes del Batallón de Artillería número cuatro Coronel Jorge Eduardo Sánchez, entre ellos Ely de Jesús López Giraldo, Andrés Mauricio Rosero Bravo, Yamit Díaz Tovar, Édgar de Jesús Sánchez Restrepo y Ubiel de Jesús Ramírez, admitieron su participación en asesinatos y desapariciones forzadas de campesinos presentados como bajas en combate. Uno de los momentos más impactantes fue cuando Édgar de Jesús Sánchez Restrepo se arrodilló ante Marino Antonio Mazo Gómez, hijo de la víctima Blanca Olivia Gómez, para pedirle perdón por haberle quitado la vida a su madre.
Estos cuatro hechos, parte de un total de nueve con 19 víctimas, se concentraron en veredas de San Luis y Cocorná: en Santa Bárbara, el 20 de mayo de 2004, fueron asesinados Jairo García, Gildardo Salazar y Blanca Olivia Gómez; en Los Mangos, el 3 de junio de 2004, Germán Darío Hernández Galeano, cuyo hermano Tulio Hernández Galeano acompañó el proceso; en El Molino, el 7 de agosto de 2004, Javier de Jesús Castaño Giraldo y Jhon Jairo Quintero Vergara, en un caso que incluyó la violación de una compañera frente a menores mientras fingían ser paramilitares; y en Cocorná, el 25 de agosto de 2003, tres víctimas aún no identificadas. Otros comparecientes destacados fueron Nelson Enrique Úsuga Higuita, Francisco José García Espinosa, Carlos Mario Callejas Monsalve, Mauricio de Jesús Rojas Ortega, Dairo Alonso Calderón Castaño, Willinton Aldemar Marín Arias y Walter Antonio Manco Pérez.
Presión por bajas y informantes no verificados
Los exmilitares explicaron que actuaron bajo presión por mostrar resultados en bajas en combate, siguiendo indicaciones de informantes o guías no verificados, a quienes consideraban infalibles. Introdujeron armas en las escenas para presentar a las víctimas como guerrilleros o colaboradores de grupos armados, basados en señalamientos falsos de supuesta colaboración con insurgentes. Ely de Jesús López Giraldo relató cómo el subteniente Rosero iba a la zona y lo que decía el guía se ejecutaba sin cuestionar.
“Esas informaciones no se verificaban. El subteniente Rosero era el encargado de ir a la zona. Lo que decía el guía era palabra de Dios y se ejecutaba al que señalara”
Ely de Jesús López Giraldo, compareciente
Gestos de arrepentimiento ante las familias
Durante la audiencia, los comparecientes expresaron profundo dolor por el daño causado a familias de humildes campesinos. Ubiel de Jesús Ramírez se refirió específicamente a Germán Darío Hernández Galeano, destacando sus manos de trabajador rural, y pidió perdón a sus allegados. El gesto de Sánchez Restrepo, arrodillado frente a Marino Antonio Mazo Gómez, conmovió a todos, y el hijo de la víctima respondió con generosidad cristiana.
“Espero que en algún momento de su vida me pueda perdonar por haberle quitado la vida a su mamá. Mi alma descansaría. Este caso cambió mi vida. No quiero que ninguna otra persona tenga que vivir esto”
Édgar de Jesús Sánchez Restrepo, compareciente
“Señor Édgar, no se tiene que arrodillarse. Si está de rodillas, está ante Dios. Yo lo he perdonado y no le guardo rencor. He orado por usted”
Marino Antonio Mazo Gómez, hijo de la víctima Blanca Olivia Gómez
“Reconocemos el daño que les causamos, nos duele lo ocurrido. Expresamos nuestro arrepentimiento, le pedimos perdón a toda la familia. Germán era un humilde campesino. Yo a él le vi las manos de campesino”
Ubiel de Jesús Ramírez, compareciente
Este avance en la JEP representa un paso clave hacia la reparación integral para las víctimas de falsos positivos, ejecuciones extrajudiciales de civiles inocentes disfrazadas de éxitos militares por el Ejército. Los comparecientes se comprometieron a esclarecer los hechos, especialmente para identificar a las tres víctimas de Cocorná, contribuyendo al nunca más de estas atrocidades en Colombia.












