Exministro Amylkar Acosta critica tardía reacción del Gobierno ante déficit energético por El Niño

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El exministro de Minas y Energía Amylkar Acosta lanzó una dura advertencia sobre la falta de preparación del sector energético colombiano ante la inminente llegada de un fenómeno de El Niño con una probabilidad superior al 90%, según el Ideam. Acosta, quien también fue presidente del Senado, aseguró que el Gobierno de Gustavo Petro actuó tarde y que los exministros Irene Vélez y Andrés Camacho incurrieron en un «negacionismo» que retrasó las decisiones necesarias para evitar un déficit de gas y un posible desabastecimiento eléctrico. El país enfrenta un déficit de oferta de energía firme del 2,7%, según el operador XM, y los embalses del Sistema Chingaza se encuentran en niveles críticos, alrededor del 67%, muy por debajo del 80% recomendado para septiembre.

En declaraciones a medios, Acosta afirmó que «la verdad es que el país no está preparado y, sobre todo, este sector energético no está preparado para enfrentar ese fenómeno». El exfuncionario explicó que la crisis tiene múltiples causas, entre ellas la falta de capacidad de importación de gas natural. Colombia solo cuenta con una planta regasificadora operando al límite desde diciembre de 2024, cuando se iniciaron las importaciones para cubrir la demanda esencial. Las nuevas plantas de Ecopetrol en el Pacífico y las del Grupo Energía de Bogotá en Cartagena no estarían listas antes de finales de 2026 o principios de 2027, lo que deja al país sin margen de maniobra ante un evento climático que el Ideam ya califica como una «certeza» y que se adelantó de septiembre a junio.

Manipulación de cifras y negacionismo

Acosta fue particularmente crítico con la gestión de la exministra Irene Vélez, a quien acusó de haber «mandado a elaborar en la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) un informe manipulando las cifras, que la llevó a concluir que aquí no había nada de qué preocuparnos en materia de gas, porque gas teníamos hasta después del año 2040». Según el exministro, esa postura retrasó cualquier acción preventiva durante casi tres años. Posteriormente, su sucesor Andrés Camacho mantuvo la misma línea, atribuyendo la escasez a un supuesto «acaparamiento» por parte de algunas empresas. «La respuesta a los gremios y a quienes sosteníamos que ya teníamos una escasez de gas en el país, que teníamos un déficit de gas, fue que aquí no había ninguna escasez, ningún déficit, que aquí lo que había era un acaparamiento», recordó Acosta.

«Perdimos casi tres años en ese negacionismo y cuando por fin dieron su brazo a torcer, ya finalizando el año anterior (2025), y admitieron que sí, que teníamos que seguir importando gas […] ya es tarde.»

Amylkar Acosta, exministro de Minas y Energía

El fenómeno de El Niño no solo pondrá a prueba la generación eléctrica, que depende en un 70% de hidroeléctricas, sino que también afectará la oferta de alimentos y la salud pública. Durante el anterior evento de El Niño (2023-2024), las plantas térmicas operaron al 55% de su capacidad, muy por encima del promedio normal del 15%, y se logró cierta holgura. Sin embargo, ahora el déficit de energía firme del 2,7% y la dependencia de gas importado agravan el panorama. Los gremios aseguran que las termoeléctricas están listas para operar, pero sin gas natural su funcionamiento sería imposible. El Gobierno ha instado a alcaldes y gobernadores a activar medidas preventivas, pero Acosta sostiene que la ventana de acción se cerró por la demora en reconocer la crisis.

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