El exministro de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, Mauricio Lizcano, lanzó una dura crítica contra la designación de Ana María Vesga como nueva ministra de Salud, advirtiendo que el nombramiento representa una «puerta giratoria» entre los intereses privados y la función pública. A través de su cuenta en la red social X, el excandidato presidencial cuestionó la imparcialidad de la funcionaria, señalando que su pasado como directiva de la Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral (Acemi) la inhabilita para tomar decisiones en el cargo. La polémica estalló la noche del jueves 30 de julio, a ocho días de la posesión del nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella.
Lizcano, quien también fue miembro del gabinete del presidente Gustavo Petro, fue contundente en sus reparos. «La nueva ministra de Salud seguramente será muy competente, pero nombrar un funcionario que ha representado un interés particular y privado de una parte del sistema y pasar a gobernarlo todo me parece que es una puerta giratoria que no se debe aceptar en la función pública», afirmó. Además, subrayó que la imparcialidad moral y jurídica de Vesga está en entredicho, y advirtió sobre la ingobernabilidad que podría generarse al tener que declararse impedida en la mayoría de las decisiones que tome el ministerio. El exministro considera que al haber representado a las EPS como gremio, la nueva ministra debería renunciar a cualquier pronunciamiento sobre los temas que afecten a ese sector.
El contexto de una designación controversial
Ana María Vesga, abogada de la Universidad de los Andes con estudios en Alta Dirección y una maestría en Economía de la Salud y del Medicamento por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, se desempeñaba como directiva de Acemi, el gremio que agrupa a las EPS más grandes del régimen contributivo. Antes de su nombramiento, fue una de las voces técnicas más visibles en contra de las reformas al sistema de salud que impulsó el gobierno saliente. El presidente electo Abelardo de la Espriella justificó la designación como una respuesta urgente a la crisis del sector, destacando su trayectoria técnica y su experiencia, que incluye la dirección de la Cámara de la Industria Farmacéutica de la Andi, la vicepresidencia de Salud de ese gremio y cargos directivos en sectores corporativos e hidrocarburos.
“La nueva ministra de Salud seguramente será muy competente, pero nombrar un funcionario que ha representado un interés particular y privado de una parte del sistema y pasar a gobernarlo todo me parece que es una puerta giratoria que no se debe aceptar en la función pública”.
Mauricio Lizcano, exministro TIC
En medio de la controversia, el nuevo gobierno anunció que ejecutará un plan de choque de $10 billones para el sector salud, priorizando la atención oportuna, el abastecimiento de medicamentos, el orden financiero y la solución de las EPS intervenidas. Hasta el momento, el 90% del gabinete está confirmado, y solo falta por designar al ministro de Ciencia. Gremios como Pacientes Colombia han pedido que la nueva administración declare una «crisis humanitaria» para acelerar la atención de enfermedades crónicas y huérfanas, lo que añade presión a la gestión de la ministra entrante.












