En un escalofriante caso de violencia de género, un hombre de 46 años, expareja de la víctima, irrumpió en el apartamento de una mujer en el barrio La Estancia de la localidad Ciudad Bolívar en Bogotá el pasado 5 de enero de 2026, donde la torturó, apuñaló y abusó sexualmente durante una hora completa, a pesar de que existía una medida de protección vigente en su contra. El agresor, quien mantenía una relación de seis meses marcada por episodios previos de violencia física, ingresó al conjunto residencial haciéndose pasar por personal de vigilancia después de pagar 50.000 pesos a uno de los guardias de seguridad.
Según los detalles revelados, el hombre golpeó la puerta hasta que la víctima abrió, la sometió físicamente, la ató desnuda en la habitación principal y desató una brutal agresión que incluyó golpes intensos, intentos de ahorcamiento y heridas con arma blanca. La relación había terminado recientemente, lo que llevó a la mujer a cambiar de domicilio en un intento por protegerse, pero el agresor la localizó y perpetró el ataque en medio de un contexto de antecedentes violentos que ya habían motivado la orden de protección desde diciembre anterior.
Intervención de vecinos y captura inmediata
Los gritos desesperados de la víctima alertaron a los residentes del conjunto, y una de las vecinas alcanzó a ver por una ventana a la mujer atada, desnuda y visiblemente golpeada, lo que precipitó la intervención colectiva. Gracias a esta acción oportuna, el agresor fue capturado en el mismo lugar por las autoridades, mientras que la víctima fue trasladada de urgencia a un centro asistencial con graves lesiones: cuatro fracturas en los huesos de la nariz, heridas por arma blanca, laceraciones en la boca y mejilla, hematomas generalizados y múltiples fracturas en otras partes del cuerpo.
«El sujeto le dio un golpe y ahí empezó con toda la agresión y en medio de la agresión le cuenta a ella que él le pagó $50.000 a un vigilante para que lo dejaran entrar»
Nicolás López, hijo de la víctima
El incidente ha generado un fuerte rechazo entre los residentes del conjunto residencial, quienes cuestionan los fallos en los controles de seguridad que permitieron la entrada del agresor sobornando a un vigilante. La familia de la víctima, encabezada por su hijo Nicolás López, exige justicia pronta y efectiva ante este nuevo caso de feminicidio frustrado, en un país donde las medidas de protección no siempre logran prevenir tragedias de esta magnitud.

















