Expertos en análisis político y geopolítica advierten que tras la captura de Nicolás Maduro, grupos armados como el ELN, la Segunda Marquetalia de las Farc y el Estado Mayor Central podrían reorganizarse y desplazar sus estructuras hacia la frontera colombo-venezolana, aprovechando el período de transición en Venezuela para planificar movimientos estratégicos. Analistas como Jaime Andrés Wilches y Juan Camilo Ubaque destacan que tres frentes de guerra del ELN y dos de la Segunda Marquetalia migrarían desde los corredores tradicionales de los Andes y el Catatumbo hacia la Cuenca del Orinoco y el Arco Amazónico, ante la posible vulnerabilidad de sus bases por un cambio de régimen y la amenaza de bombardeos tácticos de Estados Unidos.
Según un informe de inteligencia del Ministerio de Defensa colombiano, estos grupos, que disputan rutas clave del narcotráfico en la frontera, podrían enfrentar el fin de la protección venezolana, lo que genera especulaciones sobre el regreso de cabecillas como Iván Mordisco, Iván Márquez y Antonio García. El ELN, con mayor poder territorial en la zona, lideraría estos repliegues, adaptándose a coyunturas históricas mediante tácticas de ocultamiento en áreas fronterizas, donde ha enfocado ataques a empresas petroleras y movimientos continentales.
Migración hacia economías ilícitas en la Amazonía
La transición en Venezuela no será rápida, otorgando tiempo valioso a estas organizaciones para reubicarse y cambiar su modelo económico del narcotráfico, agotado por el monitoreo satelital y la presión estadounidense, hacia la explotación ilegal de yacimientos mineros en escenarios selváticos. El oro resulta menos detectable que los cultivos de coca, resiste mejor las interdicciones y facilita el lavado de activos en mercados internacionales, asegurando su sostenibilidad financiera.
“Hay que entender tres claves históricas, que el ELN es una guerrilla continental, que su táctica siempre ha estado en zonas fronterizas; que sus objetivos han sido en ataques a empresas petroleras y la última, que es una guerrilla de repliegues, que ante coyunturas sabe muy bien esconderse”
Jaime Andrés Wilches, analista político
Wilches enfatiza que el ELN realizará tránsitos y movilizaciones en zonas fronterizas sin alterar drásticamente la situación, ya que Estados Unidos no ha ordenado bombardeos previos pese a conocer sus posiciones, y concluye que habrá espacio para repliegues durante el cambio fuerte en Venezuela.
“Se prevé un desplazamiento masivo de estructuras armadas: tres frentes de guerra del ELN y dos frentes de la Segunda Marquetalia de las Farc desde los corredores tradicionales de los Andes y el Catatumbo hacia la Cuenca del Orinoco y el Arco Amazónico. Este movimiento responde a la vulnerabilidad de sus bases actuales frente a un posible cambio de régimen en Venezuela y la amenaza de bombardeos tácticos por parte de Estados Unidos”
Juan Camilo Ubaque, experto en geopolítica
“El modelo económico basado en el narcotráfico y el uso de pistas clandestinas en la frontera colombo venezolana está agotado debido al monitoreo satelital y la presión estadounidense. Por ello, las estructuras están migrando hacia la explotación ilícita de yacimientos mineros. Esta transición es estratégica: el oro es menos detectable en escenarios selváticos que los cultivos de coca, es más resistente a las operaciones de interdicción tradicionales y facilita un lavado de activos más fluido en los mercados internacionales, asegurando la sostenibilidad financiera de los grupos en su nueva ubicación”
Juan Camilo Ubaque, experto en geopolítica
Este desplazamiento posicionaría la región amazónica entre Colombia y Venezuela como un epicentro de guerra híbrida, donde las Farc, el ELN y otras estructuras se mimetizarían en zonas de difícil acceso, manteniendo focos de terrorismo y resistencia a largo plazo, en medio de riesgos de confrontaciones por control territorial y una posible presencia estadounidense en Venezuela. La información se basa en un artículo original de Infobae Colombia.

















