Un devastador incendio, originado por la explosión de una batería de litio, arrasó la medianoche del 23 de febrero de 2026 con un local de motos eléctricas en el barrio Polo de la localidad de Barrios Unidos en Bogotá. El establecimiento, propiedad de José Reinaldo, sufrió pérdidas estimadas entre 1.200 y 1.300 millones de pesos, con un 70% de daños iniciales que se extendieron rápidamente al resto del lugar debido al recalentamiento generalizado.
Más de 20 bomberos acudieron al sitio para controlar las llamas tras la explosión repentina, evitando que el fuego se propagara de manera mayor a predios aledaños. Aunque el techo del local vecino se calentó intensamente y un tubo de agua se reventó por el calor, no se reportaron heridos ni pérdidas significativas para terceros, lo que llevó a la evacuación temporal de los residentes en la zona.
Testimonios desde el epicentro del siniestro
José Reinaldo, el propietario del negocio, relató los dramáticos instantes en que todo comenzó: una explosión que prendió una parte del local y lo dejó recalentado por completo, consumiendo alrededor del 70% inicialmente antes de que el resto ardiera. Aseguró que las pérdidas ascienden a más o menos 1.200 o 1.300 millones de pesos, pero destacó el rápido accionar de los bomberos.
“De repente hubo una explosión y se prendió una parte, pero todo quedó recalentado. Lo lograron controlar las llamas, todo, y se quemó, digámosle, un setenta por ciento, y después se terminó de prender el resto”
José Reinaldo, propietario del local
El empresario también agradeció la intervención de los uniformados, que impidió daños mayores al vecino inmediato, cuyo techo se calentó pero sin perder motos u otros bienes. Ricardo Velásquez, residente cercano, confirmó la evacuación provocada por el humo y el reventón del tubo de agua, aunque enfatizó que no hubo consecuencias graves para la comunidad.
“Solamente un tubo del agua que se reventó y pues el humo, entonces tocó evacuar”
Ricardo Velásquez, residente
Afortunadamente, la mercancía destruida estaba asegurada, según reveló José Reinaldo, quien concluyó con un alivio palpable: “Gracias a Dios estaba todo asegurado”. Este incidente subraya los riesgos asociados a las baterías de litio en vehículos eléctricos, en un contexto donde su uso crece en la capital colombiana, sin reportes de heridos pero con millonarias afectaciones materiales, según capturas de pantalla de Citytv.











