Una explosión en la carretera que conecta el casco urbano de Suárez con el corregimiento de La Betulia, en el norte del Cauca, alteró la tranquilidad de la zona el pasado sábado 7 de noviembre, sin que se reportaran personas heridas ni víctimas mortales. La detonación ocurrió en el sector de Playa Rica, un corredor rural controlado por el frente Jaime Martínez de las disidencias de las Farc, considerado una de las vías más riesgosas del país por la presencia de grupos armados. Hasta el cierre de esta edición, las autoridades no han confirmado el tipo de artefacto ni la forma exacta de activación, aunque la hipótesis preliminar apunta a que una tormenta eléctrica registrada en la tarde del sábado habría provocado un rayo que detonó una carga instalada previamente en la vía.
La Alcaldía de Suárez emitió un comunicado en el que pidió a la comunidad esperar los resultados de las inspecciones oficiales, al tiempo que recomendó a conductores, motociclistas y peatones evitar el sector mientras se adelantan las verificaciones de seguridad. “Esperar a que las autoridades competentes realicen la respectiva inspección y verificación del sector”, señaló el comunicado oficial. La información preliminar sobre el estallido se difundió a través de grabaciones ciudadanas en redes sociales, que dieron cuenta del ruido y la onda expansiva que afectó la movilidad rural en un trayecto vital para la comunidad campesina, que depende de esta ruta para transportar productos agrícolas y acceder a servicios de salud y educación en el casco urbano de Suárez.
Contexto de violencia en el corredor vial
Este no es el primer episodio de este tipo en la zona. En octubre de 2026 se registraron dos explosiones en el mismo corredor: el 4 de octubre un artefacto destruyó parte de la vía y dejó un cráter que afectó directamente a unos 4.000 habitantes de las veredas El Amparo, La Betulia, Los Robles, Bellavista y Agua Clara Canelar; y el 27 de octubre otro estallido causó daños en un tramo de placa huella. En ambos casos, las autoridades evaluaron la posibilidad de una activación accidental por tormenta eléctrica, similar a la hipótesis que se maneja ahora. La fuerza pública mantiene operaciones en la zona contra el frente Jaime Martínez, pero hasta el momento no se ha establecido una relación directa entre estos hechos y la confrontación armada.
La situación se agrava por el reciente asesinato del paciente Javier Antonio Delgado Carabalí, de 40 años, ocurrido una semana antes dentro del hospital de Suárez, cuando hombres armados interceptaron una ambulancia e ingresaron al centro asistencial para cometer el crimen. Este hecho provocó la renuncia masiva del personal médico y una drástica reducción de los servicios asistenciales. Carolina Camargo, secretaria de Salud del departamento, declaró a Caracol Radio que “esto genera un repudio total, un pánico colectivo donde los médicos inicialmente presentaron su renuncia masiva”. La funcionaria recordó que durante 2026 se han registrado 21 afectaciones contra la misión médica en el Cauca, una cifra que refleja la creciente violencia que padece la región.
“Esto genera un repudio total, un pánico colectivo donde los médicos inicialmente presentaron su renuncia masiva”.
Carolina Camargo, secretaria de Salud del Cauca
La Alcaldía de Suárez hizo un llamado a los grupos armados para que respeten el Derecho Internacional Humanitario y permitan que la comunidad campesina transite sin temor por una vía que es su principal conexión con el resto del municipio. Mientras las autoridades terminan las inspecciones, se recomienda a la población no acercarse ni manipular objetos sospechosos en el sector de Playa Rica, a la espera de que se restablezca la movilidad con las debidas condiciones de seguridad.









