Un juez de Bogotá condenó a 16 años de prisión al profesor de educación física del Colegio Marymount, Mauricio Zambrano, por los delitos de actos sexuales y acceso carnal en persona puesta en incapacidad de resistir, cometidos contra una estudiante de 14 años entre diciembre de 2021 y febrero de 2022. La decisión fue emitida en primera instancia por la juez novena Penal del Circuito de Bogotá con Función de Conocimiento, cuatro años después de que la denuncia fuera presentada, y aún puede ser apelada.
Según quedó establecido en el expediente judicial, Zambrano aprovechó su condición de docente, la relación de confianza con la menor y la situación de vulnerabilidad psicológica, emocional y familiar que atravesaba la adolescente. La víctima había perdido a su padre en abril de 2021, apenas unos meses antes de que comenzaran los abusos, lo que afectó profundamente su estado de ánimo y fue un factor que el condenado utilizó para acercarse a ella. En el juicio, la hermana mayor de la víctima declaró que el profesor se aproximó a la joven precisamente aprovechando esas circunstancias personales.
Detalles de la condena y el proceso judicial
La juez destacó en su fallo la relevancia de la relación de confianza inherente entre un profesor y su alumna, un vínculo que Zambrano violó de manera sistemática durante aproximadamente tres meses. Los hechos ocurrieron dentro del entorno escolar del Colegio Marymount, una institución educativa privada de élite en Bogotá, donde el docente se desempeñaba como profesor de educación física. La pena impuesta, de 16 años de prisión, responde a la gravedad de los delitos imputados: actos sexuales y acceso carnal en persona puesta en incapacidad de resistir, una figura penal que castiga el aprovechamiento de la indefensión o vulnerabilidad de la víctima.
La noticia está en desarrollo, ya que la condena es de primera instancia y las partes aún pueden interponer recursos ante un tribunal superior. Mientras tanto, la comunidad educativa del Marymount y la familia de la víctima esperan que la decisión judicial siente un precedente en la lucha contra el abuso sexual en entornos escolares y refuerce la importancia de proteger a los menores de cualquier tipo de explotación por parte de quienes tienen la responsabilidad de educarlos.










