Expulsan a Monsalve a cárcel de Cómbita, Boyacá tras descartar hospitalización

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El Gobierno Nacional confirmó que el exparamilitar Juan Guillermo Monsalve, condenado a 44 años de prisión por secuestro extorsivo, concierto para delinquir y porte ilegal de armas, recibió atención médica por un dolor en el pecho durante la madrugada del 30 de septiembre de 2024, antes de ser trasladado a la cárcel de máxima seguridad de Cómbita, en Boyacá. Según informó el vocero del Gobierno Nacional, Miller Soto, Monsalve fue notificado de su traslado, manifestó el malestar, fue atendido en un centro asistencial, recibió el alta médica al determinarse que no requería hospitalización y finalmente fue trasladado bajo custodia del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec). El operativo se enmarcó en el cumplimiento de una orden del presidente Abelardo de la Espriella, quien dispuso eliminar los privilegios penitenciarios que el interno habría mantenido durante años en la cárcel La Picota, en Bogotá.

«Lo notificaron, lo atendieron, le dieron de alta y ya está en Cómbita. Máxima seguridad», afirmó Soto, quien añadió que «al Estado no le corresponde negarle atención médica a un preso. Naturalmente, lo evaluaron y luego le dieron de alta. Se estableció que no necesitaba hospitalización y el traslado siguió».

La orden presidencial que puso fin a los privilegios

La deportación de Monsalve a Cómbita se produjo luego de que el presidente Abelardo de la Espriella ordenara el traslado como parte de su política de cero privilegios en las cárceles. El exparamilitar llevaba ocho años bajo un régimen especial en La Picota, autorizado por la Corte en abril de 2018 para proteger su vida, pero el Inpec había solicitado en varias oportunidades retirar ese trato diferencial. Durante ese período, la celda del condenado, quien acumula 18 años de prisión, fue objeto de múltiples hallazgos que evidenciaban condiciones ajenas a un centro penitenciario: una lavadora, módem, wifi, una segunda nevera, estufa a gas, cargadores, televisor, air fryer, licor, dinero en efectivo y celulares.

«En la patria milagro, ningún preso tendrá privilegios. No voy a permitir que las cárceles se vuelvan centros de operaciones criminales. Quien esté preso cumplirá su pena sin privilegios y sin seguir delinquiendo»

Abelardo de la Espriella, Presidente de la República

Las declaraciones del mandatario fueron respaldadas por el vocero del Gobierno Nacional, quien señaló que el traslado a Cómbita no representa un castigo adicional, sino el traslado a un penal de máxima seguridad donde se cumplirá la condena. «Cómbita no es un castigo extra, es cárcel de verdad, con el mismo deber de resguardar la vida que tiene cualquier penal», afirmó Soto.

El régimen especial y las investigaciones a los hermanos Uribe

El caso de Juan Guillermo Monsalve tiene además una arista política relevante, pues el exparamilitar está vinculado a las investigaciones en contra de los hermanos Uribe Vélez. Su condición de testigo clave en esos procesos fue uno de los argumentos para la protección especial que le fue otorgada en 2018. Sin embargo, la permanencia de dichos beneficios se volvió insostenible tras los reiterados informes del Inpec sobre los privilegios detectados en su celda. En lo corrido de 2025, Monsalve también se opuso a una requisa en el centro carcelario, lo que profundizó la tensión entre el recluso y las autoridades penitenciarias.

«La cárcel no es un escenario de premios por atestiguar o por declarar. Es el escenario en donde se cumple la pena»

Miller Soto, Vocero del Gobierno Nacional

Respecto a las condiciones de seguridad, Soto subrayó que la protección de la vida de los internos debe garantizarse en cualquier establecimiento carcelario, pero ello no justifica privilegios como las fiestas, reuniones no autorizadas o los objetos de lujo encontrados en la celda de Monsalve. El Gobierno Nacional insiste en que la atención médica prestada al exparamilitar antes del traslado hace parte de las obligaciones del Estado, sin que eso implique un trato diferente al de cualquier otro recluso. Con su llegada a Cómbita, Monsalve quedó recluido en un centro de máxima seguridad, donde cumplirá el resto de su condena sin las condiciones que históricamente marcaron su paso por La Picota.

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