El exsenador del Centro Democrático, Ernesto Macías Tovar, arremetió en su cuenta de X contra la campaña presidencial de Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico, al calificarla como un continuismo de las políticas del actual gobierno de Gustavo Petro, marcado por derroche, corrupción y clientelismo, además de vínculos con las FARC. Desde sus perfiles @CeDemocratico y @ernestomaciast, Macías Tovar cuestionó la propuesta de Cepeda como un camino caótico que perpetuaría la crisis económica y social que atraviesa Colombia bajo la administración actual.
En su mensaje, el exparlamentario uribista no escatimó en críticas, presentando el discurso de Cepeda como una promesa de más desequilibrios institucionales y una segunda versión del petrismo, con las FARC moviendo los hilos en la sombra. Esta publicación se enmarca en el intenso pulso político previo a las elecciones, donde la oposición busca deslegitimar la candidatura de Cepeda, vista como la heredera natural del legado de Petro.
Antecedentes de la polémica figura de Cepeda
Iván Cepeda, reconocido defensor de los procesos de paz con las FARC, participó activamente en las negociaciones en Cuba que culminaron en el Acuerdo de Paz de 2016. Su trayectoria incluye una larga confrontación judicial con el expresidente Álvaro Uribe, originada en denuncias de fraudes y sobornos que la oposición ha intentado sustentar con correos del fallecido líder guerrillero Raúl Reyes, incautados en 2008, aunque la Corte Suprema de Justicia los desestimó por irregularidades en la cadena de custodia. Estas divisiones se agudizan con la candidatura de Cepeda, percibida por sus detractores como una extensión directa de las políticas petristas.
«El discurso –ojo, siempre leído– de @IvanCepedaCast no promete futuro, sino continuismo: derroche, corrupción, clientelismo y ruptura del equilibrio institucional. Colombia no resiste un Petro 2, con las FARC moviendo los hilos (sic)»
Ernesto Macías Tovar, exsenador del Centro Democrático
La oposición ha intensificado sus ataques al acusar a Cepeda de actuar como el «brazo civil» de las FARC, ahora convertidas en el partido Comunes pero con disidencias armadas aún activas, alineando sus propuestas en reforma agraria, doctrina militar y justicia transicional con las exigencias históricas del grupo guerrillero. Este intercambio en redes sociales refleja las profundas fracturas en la política colombiana, donde la candidatura de Cepeda genera tanto adhesiones entre sectores progresistas como rechazo visceral en la derecha, prometiendo una campaña cargada de tensiones.















