Exsicaria de Escobar revela uso de leche para eliminar pólvora y camuflaje en postes en Medellín

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Amparo, conocida en el bajo mundo como alias La Negra, una exsicaria del legendario narcotraficante Pablo Escobar, líder del Cartel de Medellín, sorprendió al público al revelar en el podcast Más Allá del Silencio trucos ancestrales que usaban los gatilleros para burlar a la policía durante la época de máxima violencia en Medellín. Entre las estrategias más insólitas destaca el baño de leche para eliminar los rastros de pólvora en la piel y las manos, así como abrazarse a postes o árboles para camuflarse ante los helicópteros policiales. Estas confesiones, compartidas tres décadas después de la muerte de Escobar el 2 de diciembre de 1993, transportan a los barrios de Aranjuez, donde La Negra conoció al capo a los 13 o 14 años.

La Negra, quien creció en un lavadero familiar, aprendió la técnica del baño de leche de su tío, un método que se convirtió en salvavidas para los sicarios sometidos a controles policiales inesperados. Escobar mismo la solicitaba con frecuencia, pidiendo que le preparara la leche para quitarse el olor incriminatorio tras sus acciones. Esta práctica no solo neutralizaba la pólvora de inmediato, sino que aseguraba que los gatilleros quedaran limpios en cualquier revisión. Además, el capo instruía a sus escoltas sobre la evasión aérea: abrazar un poste o un árbol hacía que la sombra del cuerpo se fundiera con la del objeto, volviéndolos invisibles desde el cielo.

Reclutamiento en las canchas de fútbol de Aranjuez

El reclutamiento de sicarios se realizaba en las canchas de fútbol del barrio Aranjuez, donde Escobar aparecía con su imponente seriedad para observar a los adolescentes. La Negra explicó que la agilidad e inteligencia mostradas en el juego eran cualidades perfectas para el trabajo criminal, ya que la malicia del fútbol se transfería directamente al oficio de bandido. Estas tácticas, probadas en el fragor de la guerra narco, incluso salvaron la vida de La Negra durante una emboscada posterior, demostrando su efectividad en un contexto de alta violencia que marcó a Medellín en los años noventa.

“Lo único que corta la acción de la pólvora es la leche”.

Amparo, alias La Negra, exsicaria de Pablo Escobar

“Él me decía: ‘Amparo, téngame leche’. Y yo tenía que llegar a ponerle la leche, destaparle sus bolsas de leche para él poder bañarse y quitarse el olor a pólvora”.

Amparo, alias La Negra, exsicaria de Pablo Escobar

Estas revelaciones, hechas 30 años después de la caída de Escobar, ofrecen un vistazo crudo al ingenio macabro que imperaba en el Cartel de Medellín y subrayan cómo prácticas cotidianas se adaptaban al terror urbano de la época.

“Automáticamente él se echaba la leche y ya quedaba limpio de pólvora”.

Amparo, alias La Negra, exsicaria de Pablo Escobar

“Si los llevaban a ver si de pronto habían sido ellos, de una quedaban limpios”.

Amparo, alias La Negra, exsicaria de Pablo Escobar

“Pablo decía que el mejor parte para cuando uno está como escoltando la casa de él o cuidándolo a él… uno nunca lo van a ver si tú abrazas el poste o el árbol, porque cae directo y a usted no lo van a ver”.

Amparo, alias La Negra, exsicaria de Pablo Escobar

“La táctica que este tiene pa’ jugar le sirve para que de pronto él pueda ser el empleado de Pablo. La malicia que tienen en el juego… el bandido lo necesita en su trabajo”.

Amparo, alias La Negra, exsicaria de Pablo Escobar

El testimonio de La Negra no solo revive los métodos que mantuvieron con vida a muchos en medio del plomo y la persecución, sino que invita a reflexionar sobre las secuelas de una era que dejó cicatrices imborrables en Colombia.

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