Andrés Felipe Marín Silva, conocido con el alias de Pipe Tuluá y considerado el jefe de la estructura criminal La Inmaculada, fue extraditado a Estados Unidos el 3 de febrero de 2026 a las 4:15 de la mañana, en un traslado realizado desde un centro penitenciario colombiano mediante una aeronave custodiada por un fuerte dispositivo de seguridad con uniformados. Antes de su partida, el narcotraficante grabó un audio en el que pedía a sus seguidores evitar cualquier retaliación contra civiles, el comercio local, el alcalde de la ciudad y el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) por motivo de su salida del país. Esta extradición se dio en cumplimiento de una orden presidencial y a solicitud de las autoridades estadounidenses, que lo acusan de concierto para delinquir y tráfico de drogas.
La orden de extradición había sido emitida el 22 de mayo de 2025, tras una acusación formal presentada en septiembre de 2024 por la Corte Distrital del Este de Texas. Marín Silva, quien cumplía una condena de 30 años por homicidios cometidos desde 2015, había estado bajo custodia de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín) desde el 4 de junio de 2025 en un esquema de seguridad de Nivel Uno. Su captura inicial se originó por una solicitud formal de Estados Unidos a través de Dijín e Interpol, pese a las presuntas maniobras dilatorias que intentó para evitar el proceso.
El audio de despedida y llamado a la calma
Desde la prisión, donde mantenía el control de actividades ilegales, Pipe Tuluá grabó un mensaje que circuló rápidamente, en el que enfatizaba su compromiso personal. En el audio, realizado desde el teléfono de un compañero conocido como Mártires, con el que contactaba a su familia, se enteró de las noticias sobre su posible traslado y decidió dirigirse directamente a sus hombres. Además, se sabe que había tenido un diálogo directo con el alcalde de la ciudad, a quien dio su palabra de respeto, la cual prometió sostener.
«Estoy haciendo este mensaje de aquí del teléfono de Mártires, el cual uso para llamar a mi familia y al ver noticias me entero que esta semana me pueden sacar de mi país por una falsa extradición, por lo tanto hago este audio para pedir el favor, a la gente, que estén tranquilos, porque les voy a pedir que no vayan a tomar retaliaciones contra el Inpec, contra el comercio, contra el alcalde».
Andrés Felipe Marín Silva, alias Pipe Tuluá
«Yo le di mi palabra de respeto y así lo voy a sostener y le pido el favor a todos de que todo siga bien y tranquilo».
Andrés Felipe Marín Silva, alias Pipe Tuluá
«El pueblo no tiene la culpa, cambiemos ya la mentalidad, no molestemos más al Gobierno ni al comercio, antes cuidémoslo».
Andrés Felipe Marín Silva, alias Pipe Tuluá
«La orden para todos es que respetemos al pueblo y que no haya retaliaciones el día que me saquen de aquí».
Andrés Felipe Marín Silva, alias Pipe Tuluá
Como líder de La Inmaculada, Marín Silva mantenía nexos con el Clan del Golfo, disidencias de las Farc y el cartel de Sinaloa, coordinando envíos de cocaína hacia Centroamérica, México y Estados Unidos directamente desde prisión. Las autoridades esperan que esta extradición permita avanzar en procesos judiciales por narcotráfico y contribuya a desarticular sus redes internacionales de crimen organizado.















