Fabián Bustos dejó de ser el entrenador de Millonarios, tras el empate sin goles que el equipo azul firmó el pasado fin de semana frente a Internacional de Bogotá en el estadio El Campín, en partido correspondiente a la octava fecha de la Liga BetPlay 2026-II. La salida del técnico argentino se conoció en las últimas horas, justo antes del clásico capitalino contra Santa Fe, un duelo de alta carga institucional y deportiva que el club embajador deberá afrontar con un cuerpo técnico interino mientras la directiva define el reemplazo.
Bustos había asumido la dirección de Millonarios a principios de febrero de 2026, en reemplazo de Hernán Torres, con la misión de devolverle competitividad al plantel en la lucha por el título de diciembre y asegurar un cupo a torneos internacionales. Sin embargo, la campaña del segundo semestre resultó irregular y la afición manifestó su descontento tras el 0-0 ante Internacional de Bogotá, resultado que dejó al equipo todavía dentro del grupo de los ocho primeros pero sin la solidez esperada. La decisión se produce en medio de una agenda cargada, pues el club disputa simultáneamente la Liga BetPlay, la Copa Colombia y define su futuro en competiciones continentales, lo que hace que el cambio de timonel afecte no solo el presente inmediato sino también la planificación estratégica del semestre.
Un adiós en medio de la crisis y la expectativa
Hasta el momento no se ha especificado si la salida de Fabián Bustos corresponde a una renuncia o a una destitución, y tampoco se han emitido declaraciones oficiales por parte del club. La noticia se reporta aún en desarrollo, y se espera que en las próximas horas Millonarios emita un comunicado formal detallando los términos de la separación y los pasos a seguir. Mientras tanto, el equipo deberá preparar el crucial clásico contra Santa Fe con un entrenador interino, en un partido que promete ser determinante para las aspiraciones albiazules en el torneo colombiano.
El paso de Bustos por Millonarios duró apenas unos meses, un período en el que no logró consolidar un sistema de juego que convenciera a la hinchada ni mantener la regularidad necesaria para escalar posiciones en la tabla. El empate sin goles en El Campín ante un rival que, sobre el papel, era inferior en nómina, terminó por desatar la crisis que se venía gestando. Ahora, la directiva del club tiene la tarea de elegir un nuevo timonel en un momento clave del año, con la Liga aún abierta y la oportunidad de pelear por el título de diciembre en juego.










