La Fuerza Aeroespacial Colombiana contradijo este jueves al presidente Gustavo Petro al afirmar que el avión Hércules C-130 accidentado en Puerto Leguízamo, Putumayo, tenía capacidad para volar al menos 40 años más, según un informe técnico presentado por el general Carlos Fernando Silva, comandante de la FAC, durante un consejo de ministros. El pronunciamiento responde directamente a las hipótesis del mandatario sobre el estado de la aeronave, a la que calificó de “chatarra”, y destaca que el aparato había sido sometido a mantenimientos programados y a un preventivo de 18 meses con un costo cercano a los tres millones de dólares.
El accidente ocurrió pocos minutos después del despegue en esa zona fronteriza, dejando múltiples víctimas entre militares y policías, así como decenas de heridos, lo que ha encendido un debate sobre el estado de los equipos militares y las responsabilidades involucradas. La FAC insiste en que la aeronave cumplía con todos los ciclos y requisitos técnicos exigidos, siendo un tipo de máquina diseñada por su fabricante para operar durante largos periodos siempre que se realicen los mantenimientos correspondientes.
Detalles técnicos que respaldan la operatividad
Fabricado en 1983 e incorporado a la flota colombiana en 2020, el Hércules C-130 acumuló entre 2021 y 2024 solo 345 horas de vuelo, 537 en 2025 y 155 en lo que va de 2026, dejando aún 20.000 horas disponibles por estructura y diseño de fábrica. El general Silva explicó que, dividiendo esas horas restantes entre las 500 anuales promedio, el avión podía operar perfectamente por cuatro décadas adicionales.
“Podemos dividir las 20.000 horas que le quedan disponibles entre 500 y nos da que el avión puede volar 40 años más”
Carlos Fernando Silva, comandante de la Fuerza Aeroespacial Colombiana
“Eso significa que, por estructura y por diseño de fábrica, nos permite que vuele aún esas horas”
Carlos Fernando Silva, comandante de la Fuerza Aeroespacial Colombiana
Una investigación sigue en curso para determinar las causas exactas del siniestro, mientras los cuerpos de las víctimas fueron trasladados a Bogotá para análisis forenses. Este episodio intensifica las discusiones sobre la renovación y el mantenimiento de la flota aérea militar en un contexto de recursos limitados y operaciones en zonas críticas del país.












