La Fuerza Aeroespacial Colombiana mantiene su capacidad operativa con dos aviones C-130 Hércules en servicio activo, identificados como FAC1005 y FAC1018, después del trágico accidente del FAC1016 ocurrido el 23 de marzo en Putumayo. Mientras tanto, los FAC1015 y FAC1017 se encuentran en mantenimiento programado, lo que no ha interrumpido las misiones esenciales de transporte aéreo.
Inmediatamente tras el incidente, la FAC activó el FAC1005 para cumplir con operaciones críticas, desplazándolo el mismo 23 de marzo a Puerto Leguízamo en Putumayo y dos días después, el 25 de marzo, a San José del Guaviare. Esta aeronave ha sido clave en la movilización de personal médico, tropas y carga, garantizando el apoyo en emergencias y misiones humanitarias en regiones remotas del país.
Flota operativa y cifras de impacto
De la flota total de C-130 Hércules, dos aeronaves permanecen operativas frente a las dos en proceso de mantenimiento, lo que permite sostener la movilidad aérea estratégica nacional. En 2025, estas naves transportaron más de 17.000 personas y 2.800 toneladas de carga, mientras que en lo corrido de 2026 han movilizado ya más de 4.800 personas y 476 toneladas, destacando su rol vital en el apoyo logístico.
El accidente del FAC1016 en Putumayo generó preocupación, pero la FAC emitió una aclaración oficial sobre el estado de su flota para reafirmar la continuidad de las operaciones, demostrando resiliencia en la ejecución de tareas esenciales pese al percance.
Misiones clave del Comando Aéreo de Transporte Militar
Bajo la dirección del Comando Aéreo de Transporte Militar, los C-130 Hércules realizan una amplia gama de misiones que incluyen el transporte de pacientes, personal militar y carga general, así como lanzamientos de paracaidistas, labores de extinción de incendios y traslados tanto nacionales como internacionales, como los apoyos en la Campaña Antártica. Esta versatilidad asegura la proyección de poder aéreo y el soporte humanitario en cualquier escenario.












