La campaña presidencial de Sergio Fajardo, quien aspiró a la Casa de Nariño por el movimiento Dignidad y Compromiso, recibirá aproximadamente 1.778 millones de pesos por concepto de reposición estatal de votos, una cifra significativamente menor a los 8.000 millones de pesos que circularon en versiones iniciales y especulaciones mediáticas. El monto final, determinado tras la auditoría de sus finanzas de campaña luego de la primera vuelta de las elecciones presidenciales del 31 de mayo, se ajusta estrictamente a los gastos reportados y verificados por las autoridades electorales, no al número absoluto de votos obtenidos.
La controversia surgió precisamente por la enorme diferencia entre las cifras especulativas y la realidad contable. Mientras se hablaba de un reembolso cercano a los 8.000 millones, el verdadero monto aprobado fue de 1.778 millones de pesos, equivalente al total de gastos reportados por su campaña. Fajardo logró apenas un 4,26% de los votos válidos, superando por un estrecho margen de 0,26 puntos porcentuales el umbral mínimo del 4% exigido por la ley para acceder a este beneficio, que busca reembolsar parcialmente los recursos invertidos en la contienda electoral.
Un mecanismo de transparencia, no de rentabilidad automática
La reposición estatal no es un cheque en blanco ni un premio por votos, sino un reembolso de gastos debidamente certificados y auditados. Esto implica que los candidatos que superan el umbral del 4% deben presentar un reporte detallado y verificado de ingresos y gastos para que el Estado les reintegre parte de lo invertido. En el caso de Fajardo, su campaña reportó ingresos por 1.778,7 millones de pesos, distribuidos en créditos por 672 millones, aportes de personas naturales por 562 millones, contribuciones de personas jurídicas por 315 millones y otras fuentes por 72 millones. Estos recursos fueron destinados a cubrir los gastos operativos de su aspiración presidencial, aunque no se detallan rubros específicos.
Es importante aclarar que los candidatos que no alcanzaron el 4% de los votos válidos no tienen derecho a solicitar este reembolso. En esta ocasión, cuatro candidatos lograron superar el umbral, aunque no se mencionan los nombres de los otros tres. El mecanismo, creado precisamente para garantizar transparencia en el uso de fondos públicos, exige que cada peso gastado esté soportado y verificado, evitando así que se convierta en una fuente de financiación sin control. La diferencia abismal entre la cifra especulada y la real demuestra la importancia de esperar los informes oficiales y auditados antes de dar por ciertas las versiones que circulan en medios y redes sociales.










