En un hecho que ha generado indignación y reabierto el debate sobre la coordinación entre la Policía y la Fiscalía, cuatro hombres que fueron capturados en Bogotá por circular por el carril exclusivo de TransMilenio y portar una pistola quedaron en libertad. La Fiscalía General de la Nación no pudo legalizar las detenciones debido a demoras procesales y la falta de un peritaje del arma incautada.
La captura se produjo el viernes 17 de julio a las 8:00 de la noche, cuando patrulleros de la estación de Policía de Chapinero detectaron un vehículo circulando por la calzada exclusiva de TransMilenio, a la altura de la calle 45. Durante la inspección, los uniformados encontraron en el baúl una maleta que contenía una pistola, lo que llevó a la detención de sus cuatro ocupantes, dos de ellos de nacionalidad venezolana. El mayor Diego Buitrago, comandante encargado de la estación, reportó inicialmente el caso como un resultado policial relevante.
Fallas procesales que dejaron el caso sin piso
Sin embargo, el procedimiento judicial se quebró desde el inicio. Los detenidos fueron puestos a disposición de la Fiscalía recién el sábado 18 de julio a las 4:00 de la madrugada, es decir, ocho horas después de la aprehensión. Esta demora, según el ente acusador, afectó el requisito de inmediatez necesario para acreditar la flagrancia. A esto se sumó la falta del informe pericial del arma, elemento clave para determinar si la pistola era apta para disparar, especialmente porque el arma no fue hallada en poder directo de los capturados sino en el baúl del vehículo.
«Debido a estas circunstancias, la Fiscalía no disponía de los elementos necesarios para solicitar la correspondiente audiencia de legalización de captura»
Fiscalía General de la Nación
La Fiscalía explicó que sin el peritaje del arma y con la demora en la entrega, no era posible sustentar ante un juez el delito de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones, que era el presunto delito imputado. Como resultado, los cuatro hombres quedaron en libertad, aunque el vehículo fue inmovilizado y el arma incautada.
Antecedentes y el debate sobre la coordinación
La situación se agrava al conocerse el historial de los detenidos. Todos registraban antecedentes judiciales por hurto y uno de ellos acumulaba más de 14 registros por el mismo delito. A pesar de ello, las fallas en el procedimiento impidieron que enfrentaran un proceso judicial. Este caso reabre el debate sobre la coordinación entre la Policía Metropolitana de Bogotá y la Fiscalía en los procedimientos judiciales, dejando en evidencia que un resultado policial inicialmente exitoso puede quedar sin efecto si no se cumplen estrictamente los tiempos y requisitos procesales establecidos por la ley.












