El legendario actor Chuck Norris falleció el 20 de marzo de 2026 a los 85 años de edad, dejando un legado cinematográfico que incluye películas como Delta Force 2: The Colombian Connection de 1990 y Code of Silence de 1985, ambas con tramas que vinculan su carrera directamente con Colombia a través de representaciones del narcotráfico. En Delta Force 2, dirigida por su hermano Aaron Norris, Norris retomó el rol del coronel Scott McCoy de la primera entrega de 1986 para combatir a un poderoso capo de la droga llamado Ramón Cota, interpretado por Billy Drago, en el ficticio país de San Carlos, inspirado en escenarios colombianos, aunque el rodaje se realizó en Filipinas. Por su parte, en Code of Silence, bajo la dirección de Andrew Davis, encarnó al sargento Eddie Cusack enfrentando a un cartel en Chicago, con Henry Silva como el villano Luis Camacho.
La muerte de Norris resalta ahora las conexiones de su filmografía con Colombia, donde Hollywood en los años 80 y 90 retrató al país como epicentro de la cocaína y el caos, consolidando imágenes icónicas en el cine de acción. Code of Silence, considerada por la crítica la mejor película de Norris y comparable a las obras de John Wayne, culmina con un clímax espectacular donde Cusack utiliza un tanque robot llamado Prowler contra el cartel. Su prolífica carrera también abarca la serie Walker, Texas Ranger y el fenómeno cultural de los «Chuck Norris Facts».
El trágico accidente que marcó Delta Force 2
Durante el rodaje de Delta Force 2, un accidente de helicóptero por falta de combustible cobró la vida de cinco miembros del equipo, un suceso que llevó a dedicar la película a su memoria. Este episodio subraya los riesgos de la producción en locaciones exigentes y añade una capa de dramatismo a la secuela, que enfatizaba la amenaza del narcotráfico colombiano en la pantalla grande.
La partida de Norris no solo cierra un capítulo en la historia del entretenimiento, sino que invita a reflexionar sobre cómo el cine moldeó percepciones globales de Colombia como sinónimo de violencia narco, un impacto perdurable en la cultura popular que trasciende sus 85 años de vida.












