Eduardo Robayo Ferro, reconocido fundador de la cadena de restaurantes Kokoriko, falleció en la tarde del 21 de marzo, según confirmó su esposa Alba Lucía Gómez a Noticias Caracol. El empresario, quien dejó un profundo legado en el sector gastronómico colombiano, partió dejando un vacío en el mundo de los negocios y entre sus allegados, aunque no se han precisado detalles sobre el lugar ni las circunstancias de su deceso.
Antes de incursionar en la gastronomía, Robayo Ferro se involucró en negocios como cacharrerías, joyas de fantasía e importaciones, experiencias que forjaron su camino emprendedor. Trágicamente, su hermano Antonio Robayo perdió la vida en 2003 durante el atentado al Club El Nogal en Bogotá, un episodio que marcó a la familia.
El nacimiento y expansión de Kokoriko
En 1969, Eduardo Robayo Ferro, junto a Noé Cardona Cardona y Emilio Jordán Collazos, fundó AVESCO Ltda., la semilla de lo que sería Kokoriko, con su primer local en Bogotá en el sector de Las Colonias, sobre la calle 63 con avenida Caracas. La expansión nacional inició en 1971 con la apertura del primer restaurante Kokoriko en Cali, donde masificó el consumo de pollo asado mediante un menú icónico que incluía pollo, papa y arepa. La cadena diversificó sus operaciones con ventures como Diners Club Colombia, que dio origen al Banco Superior, Helados Mimo’s, Conboca en 2016 y el grupo IGA en 2017. Hoy, Kokoriko cuenta con 80 puntos de venta distribuidos en 18 ciudades del país, posicionándose como un referente frente a competidores como Frisby.
«Lamento la muerte de Eduardo Robayo, creador de Kokoriko, gran empresario constructor de patria y mejor ser humano»
Enrique Peñalosa, exalcalde de Bogotá
La partida de Robayo Ferro ha generado condolencias de figuras públicas como el exalcalde Enrique Peñalosa y el humorista Fernán Martínez, quienes destacaron su rol como constructor de patria y ser humano ejemplar, consolidando su memoria como un pilar del empresariado colombiano.












